EFE | La
presidenta del Congreso, Meritxell Batet, ha reconocido hoy en
una entrevista a Efe que el inicio del procedimiento de los indultos es
un trámite al que el Gobierno está "obligado" porque supone "cumplir con
la ley", por lo que "no puede generar sorpresa ni mucho menos
escándalo".
Con estos términos se ha referido al anuncio que este miércoles hizo el
ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, en la sesión de control del
Congreso al Gobierno, en el que avanzó que la semana que viene
comenzarían los trámites de los indultos solicitados para los presos del
proceso independentista catalán. Un anuncio que ha provocado duras críticas de la oposición, que lo
considera un gesto a los independentistas de cara a la aprobación de los
presupuestos del año que viene.
El trámite del indulto es un procedimiento contemplado en la
Constitución que puede pedir una persona en nombre del condenado -en
este caso ha sido un abogado catalán- y suele durar más de seis meses.
Batet ha recordado que el anuncio que lanzó el pasado miércoles el ministro
de Justicia responde a "una normalidad procedimental" que consiste en
que "una administración, un gobierno, está obligado a tramitar los
expedientes que tenga encima de la mesa". Según sus palabras, resulta "sorprendente" que algo así "sorprenda".
"El cumplimiento de la ley nunca puede generar sorpresa ni mucho menos
escándalo".
Respecto de la situación del presidente de la Generalitat, Quim
Torra, quien en pocos días conocerá si el Tribunal Supremo confirma o no
su inhabilitación, Batet, que fue diputada por Barcelona en las últimas
elecciones generales, ha destacado que "la mayor responsabilidad" de un
gobernante es "preservar la institución a la que se representa".
A su juicio, Torra "debería estar preocupado, como presidente de la
Generalitat, de preservar" las instituciones catalanas y por tanto, "no
generar más incertidumbre".
Porque, ha añadido, "Cataluña necesita un Gobierno a pleno
rendimiento que deba tomar las decisiones que necesita el país en toda
su dimensión".
Batet ha afirmado que los catalanes no necesitan ahora "un Gobierno en funciones", sino "un Gobierno que funcione". Tras recordar que fue el propio Torra quien dijo que el proyecto del
Govern que preside estaba "agotado" y que habría que convocar
elecciones, la presidenta del Congreso ha defendido que haya "un
Gobierno en plenas condiciones" que no esté "pendiente de tacticismos
electoralistas o partidistas".