EFE | Alcoa
alega que ha sido “imposible" llegar a un acuerdo para vender la planta
de aluminio primario de San Cibrao (Lugo) a la multinacional británica
interesada en comprar el complejo industrial, como consecuencia de las
“demandas poco razonables de GFG Alliance". Alcoa ha explicado este lunes en un comunicado que ha negociado “de
buena fe a lo largo del proceso” y ha hecho una "oferta equilibrada"
para ambas partes, con “varias concesiones para llegar a un acuerdo”,
mientras que GFG “no ha negociado dentro del plazo que se comprometió a
cumplir, se ha negado a proporcionar ningún tipo de financiación para
apoyar el futuro de la planta y ha insistido en términos comerciales
poco razonables”.
En cuanto a esas demandas “poco razonables”, cita Alcoa el
interés de GFG Alliance por la venta futura de la refinería de alúmina,
que forma parte del complejo industrial de San Cibrao, lo cual está
fuera del acuerdo alcanzado con los representantes de los trabajadores
el 13 de agosto, dado que solo se planteó la venta de la planta de
aluminio primario exclusivamente.
Según la multinacional estadounidense, la planta de San Cibrao
se encuentra en una situación insostenible debido en gran parte a la
falta de un marco energético competitivo en costes y certidumbre para la
producción de aluminio, de modo que ha acumulado pérdidas que suman más
de 110 millones de euros en los dos últimos años -2018 y 2019-.
De hecho, Alcoa afirma que la planta está perdiendo en estos momentos “aproximadamente un millón de euros por semana”.
Alcoa reconoce que el Gobierno también hizo propuestas en los
últimos días a través de la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones
Industriales), pero sus propuestas "también incluyen una serie de
cuestiones que impiden llegar a un acuerdo en condiciones comerciales
razonables; entre ellas, aunque no exclusivamente, la solicitud de
derechos preferenciales sobre la refinería”.
La compañía subraya que “no se puede exigir a Alcoa que aporte
más recursos y financiación de los que ya se ha comprometido a realizar
en cantidades importantes en este proceso de venta, ni que acepte
condiciones fuera de mercado, ni peticiones fuera del ámbito del acuerdo
con los representantes de los trabajadores”.
En todo caso, asegura que “consciente del impacto humano y
social de este proceso, Alcoa ha dado prioridad al diálogo y ha hecho
grandes esfuerzos en los últimos cuatro meses para llegar al mejor
acuerdo con los representantes de los trabajadores en relación con la
situación insostenible de la planta” de San Cibrao.
De hecho, dice que tal y como lo solicitó el comité de empresa,
Alcoa ha continuado operando la planta de aluminio durante el proceso de
venta, a pesar de seguir incurriendo en importantes pérdidas
operativas”, que aceptó asumir “durante el período de negociación de
seis semanas”.
Asimismo, Alcoa afirma que “mantiene su compromiso de trabajar
para encontrar la mejor solución para los empleados” y, para ello,
prosigue el escrito, se reúne hoy con los representantes de los
trabajadores con el tema único de un plan social para un Expediente de
Regulación Temporal de Empleo (ERTE) o, a falta de acuerdo sobre este
tipo de regulación, la aplicación de un despido colectivo permanente.