O.G. | En una comparecencia con el vicepresidente segundo previa a la
reunión del Gabinete en La Moncloa, el jefe del Ejecutivo ha afirmado
que estos son "los Presupuestos progresistas y de país que España
necesita", unas cuentas "inaplazables" y "absolutamente excepcionales
por el contexto en que se aprueban".
El presidente ha señalado
tres objetivos principales del proyecto de Presupuestos: la
reconstrucción tras la crisis sanitaria, económica y social causada por
la COVID-19; la modernización del modelo productivo para garantizar un
crecimiento más sólido, y el fortalecimiento del Estado del bienestar en
ámbitos como la sanidad, las pensiones y el Ingreso Mínimo Vital.
"Tras
el durísimo golpe de la pandemia, podíamos replegarnos en la austeridad
y los recortes o bien ponernos en pie y salir hacia adelante con
energía", ha expuesto Pedro Sánchez. En ese sentido, las cuentas para
2021 recogen la mayor inversión social de la historia: 239.765 millones
de euros, un 10,3% más que las anteriores. Esta cantidad incluye el
adelanto de los 27.000 millones provenientes de los fondos europeos, que
se canalizarán gracias al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Entre los ejemplos citados por Sánchez del "gran cambio" que
supondrán los Presupuestos, figuran el aumento de la inversión educativa
en un 70,2 por ciento, una inyección extraordinaria de 5.106 millones
para la I+D+i civil, casi 12.000 millones para ejecutar "políticas
verdes" y un incremento del 114 por ciento en la inversión en
infraestructuras.
También aumentarán de manera muy notable las
partidas destinadas a la industria y la energía, las ayudas al comercio,
al turismo y las pymes, la vivienda, la agricultura y la pesca, la
cultura, la sanidad -en buena medida, para la compra de vacunas y el
refuerzo de la atención primaria- y la lucha contra la pobreza, entre
otras.
El presidente del Gobierno también ha destacado que el sueldo de los empleados públicos
y las pensiones subirán un 0,9 por ciento, en línea con la previsión
del aumento de los precios, lo que les permitiría mantener su poder
adquisitivo. Además, las pensiones no contributivas crecerán un 1,8%, y
se destinarán más de 3.000 millones de euros al Ingreso Mínimo Vital.