Casi 41 millones de españoles, el 87 por ciento de la población, no
podrán salir de sus comunidades en el puente de Todos los Santos tras el
cierre perimetral de 13 autonomías, el confinamiento de 23 municipios
de Galicia y 11 localidades en Extremadura. A los 39,6 millones ciudadanos que viven en las trece regiones
confinadas al completo se unen 1.225.229 gallegos, el 45,3 por ciento de
la población de esta comunidad, tras decretar la Xunta de Galicia este
viernes el cierre de fronteras en urbes y municipios limítrofes para
contener la expansión del virus, y 54.000 extremeños, pertenecientes a
los 11 municipios confinados.
Sólo quedarán fuera del confinamiento los archipiélagos de Canarias y Baleares gracias a la buena evolución de la pandemia. Con los confinamientos selectivos en municipios de Galicia y Extremadura
acordados este viernes de cara al puente de Todos los Santos y que
tienen aplicación inmediata, las comunidades autónomas han puesto en
marcha su competencia para decretar cierres de fronteras.
En Extremadura, la Junta ha optado por no decretar el cierre perimetral
de la región pero ha acordado medidas extraordinarias para contener la
covid-19 en siete municipios, entre ellos Mérida, Badajoz, y Cáceres, y
dedicar recursos de las fuerzas de seguridad a controlar el cumplimiento
del confinamiento de los ciudadanos que son positivos. Uno de los municipios que la Junta de Extremadura ha sumado este viernes
al confinamiento perimetral es Zarza de Granadilla (Cáceres) con una
incidencia acumulada de 2.500 casos por 100.000 habitantes en 14 días.
Con estas incorporaciones queda cerrado el mapa para este puente de
Todos los Santos. Ayer la Comunidad Valenciana era la última en sumarse a
los cierres perimetrales que, en su caso, se prolongan desde este
viernes y durante siete días naturales. El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, reconocía que
tomaba esa decisión porque los datos indicaban un empeoramiento y había
que intentar "cambiar el chip, y adoptar una nueva mentalidad".
Poco antes de la Comunidad Valenciana, Cataluña y Cantabria habían
acordado unirse al confinamiento perimetral, además de la ciudad
autónoma de Melilla. La Comunidad de Madrid mantuvo el pulso con el Gobierno hasta el último
minuto y consiguió que fuese admitido el cierre de fronteras por unos
días, desde las 00.00 horas de este viernes hasta las 00.000 horas del
martes 3 de noviembre. Estas comunidades se han sumado a Andalucía, Castilla y León,
Castilla-La Mancha, Murcia, Aragón, el País Vasco, Navarra, La Rioja y
Asturias, donde sus respectivos gobiernos autonómicos habían aprobado
con más antelación el cierre de fronteras.
Además del caso de la Comunidad de Madrid, los cierres tienen peculiaridades dependiendo de la región. La Generalitat catalana ha optado por un confinamiento general durante
15 días así como el perimetral de los municipios el fin de semana,
además de clausurar teatros, cines, actividades deportivas no
profesionales y las extraescolares de niños y jóvenes. En Castilla y León, tras decidir la Junta confinar la región, el
Gobierno regional no ha descartado ir más allá y ha pedido al Ejecutivo
central que habilite herramientas legales para que se pueda decretar el
confinamiento en el domicilio si los datos epidemiológicos no mejoran en
las próximas dos semanas, en línea con Francia o Alemania.
Cantabria cierra fronteras hasta el 9 de noviembre; el Gobierno de
Asturias, que empezó confinando Oviedo, Gijón y Avilés, amplió el
confinamiento a todo el Principado. Melilla también lo mantiene mientras que Ceuta lo ha circunscrito a los fines de semana. El próximo miércoles se reunirá el Consejo Interterritorial de Salud y
decidirá sobre la efectividad de las medidas que se están implantando,
entre ellas la temporalidad. EFE