EFE | En la serie de ataques con armas semiautomáticas perpetrado el pasado lunes por
la noche en el centro de Viena participó "al menos un terrorista
islamista", mientras el número de muertos asciende a cuatro, además de
uno de los agresores, y a 17 del de heridos, varios en estado grave,
entre ellos un agente, informó hoy el ministro austríaco de Interior,
Karl Nehammer.
Uno de los atacantes fue abatido y muerto por la policía, que en las
últimas horas ha logrado identificarlo y entrar por la fuerza en su
vivienda en Viena.
"El segundo agresor sigue a la fuga", dijo Nehammer en rueda de prensa y
precisó que el atacante era un "seguidor del Estado Islámico", en
referencia al grupo yihadista de Oriente Medio.
"El terror y la violencia no pueden tener lugar. Con ataques de este
tipo no nos van a quitar nuestros derechos y libertades", sentenció el
ministro. Poco antes de la 08.00 hora local (07.00 GMT), el propio ministro
confirmó a la agencia de noticia APA que una mujer de entre 40 y 50 años
de edad, víctimas del ataque, acaba de fallecer en una clínica de
Viena.
En la rueda de prensa, Nehammer pidió a la población local evitar en la
mañana del martes el centro de Viena, ya que continúa el operativo
policial, que incluyó en la madrugada el registro de la vivienda del
agresor abatido. La puerta de la vivienda -situada según la prensa local en un barrio
periférico vienés- fue derribada con explosivos por la policía, explicó
en el mismo encuentro con la prensa el responsable de la Policía de
Viena, Gerhard Pürstl.
Según informó poco más tarde la agencia de noticia austríaca APA,
citando fuentes de Interior, tras el registro de la vivienda fueron
detenidas varias personas "del entorno del atacante".
En Viena vive una importante comunidad musulmana, compuesta sobre todo
por personas de origen turco, pero también árabe, afgano y checheno.
Mientras, el número oficial de heridos fue aumentado por las autoridades
sanitarias a 17, varios en estado grave, entre ellos un agente. La policía austríaca continúa su investigación y la búsqueda del
terrorista fugado, suponiendo que hay dos hombres implicados en el
ataque aunque sin descartar que pudieron haber participado más personas
en el crimen.
"No podemos excluir que haya más agresores, por eso siguen las
investigaciones. En este momento creemos que hubo más de un agresor",
dijo Pürstl. El atentado, el primero que sufre Viena en 35 años, comenzó con un
tiroteo sobre las 20.00 (19.00 GMT) en una céntrica calle de donde se
ubica la principal sinagoga de Viena, que estaba cerrada en ese momento,
y muy cercana a una frecuentada zona de bares, conocida como "Triángulo
de las Bermudas".
Desde ahí, los agresores se desplazaron por el centro de la ciudad,
ametrallando de forma indiscriminada a quienes ocupaban las terrazas de
los locales. Siete policías usaron anoche sus armas y uno de los agresores "fue neutralizado a las 20:09 horas (19:09 GMT)", explicó Pürstl.
Unos mil agentes, entre ellos de unidades especiales, además de equipos
especiales del ejército, participan en una gran operación, que aún
continúa, para capturar al atacante huido, mientras prosiguen las
investigaciones en el entorno del agresor, añadió Pürstl.
El ejército austríaco ha desplazado 75 soldados especiales para proteger
edificios, mientras que Alemania y Hungría han ofrecido el envío de
fuerzas especiales en caso de necesidad.
El ataque sucedió anoche pocas horas antes de entrar en vigor en la
medianoche un nuevo confinamiento para mitigar el impacto de la pandemia
del coronavirus.