VIGO | El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha apelado este jueves a la
"templanza" y a analizar "con rigor, no precipitadamente", las medidas
adoptadas en las comunidades autónomas para doblegar la curva de
contagios por covid-19, y para eso ha insistido en darse un plazo de
"diez, catorce días".
Tras visitar las instalaciones del Grupo Zendal y el laboratorio de
microbiología del hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, Illa ha remitido a
ese margen temporal antes de poner sobre la mesa la posibilidad de un
confinamiento domiciliario, lo que han solicitado varias comunidades
autónomas.
Al respecto, Illa ha recalcado que las comunidades tienen a su
disposición un conjunto de medidas "muy potentes", habilitadas por el
estado de alarma decretado por el Gobierno, que se han probado eficaces
para estabilizar y disminuir la incidencia del virus, y ha puesto como
ejemplo a Cataluña y a la Comunidad de Madrid.
También se ha referido a Galicia y a la decisión de la Xunta de cerrar
la hostelería en 60 municipios, lo que ha respaldado, porque aunque la
situación epidemiológica de esta comunidad está en términos relativos
"un poco mejor" que en otras, "la prudencia es siempre una buena
consejera", ha esgrimido. A vueltas sobre el confinamiento, ha abundado en que no se puede
pretender "tomar decisiones hoy, mañana más y pasado mañana más, sin
evaluar el resultado de las que tomamos" pues la ciudadanía "no nos
entenderá", ha reflexionado el ministro Illa, quien ha añadido que "es
tan importante tomar medidas como cumplirlas".
"Lo más importante no es pensar en la siguiente medida, sino que si las
cumplimos con eficiencia y eficacia, doblegaremos la curva", ha
expresado. Preguntado por el objetivo declarado en varias comunidades autónomas de
"salvar" la Navidad de este año, el ministro de Sanidad ha recalcado,
disculpándose de antemano por si "rompe la ilusión" de alguien, que las
fiestas "no van a ser como las del año pasado".
Lo que se pretende hacer entre "todos", Gobierno y comunidades, en este
mes de noviembre es "estabilizar la situación y doblegar la curva" de
contagios, porque "no estamos bien", ha admitido. Según Illa, "hay que bajar idealmente por debajo de 100 -casos por cada 100.000 habitantes- y esto va a costar". El ministro, que ha quedado "gratamente impresionado" durante su visita
al Grupo Zendal, ha recordado que el Gobierno trabaja en un horizonte de
seis meses, hasta mayo, para cuando estima que haya, "si todo va bien",
un nivel de vacunación contra la covid-19 "aceptable", y que permitiría
el paso hacia un estado sanitario "distinto".
Ha calculado que a principios de 2021 o "quizá" a finales de este año
podría haber autorizaciones para suministrar alguna de las tres vacunas
ya con contratos cerrados (Astrazeneca, Johnson and Johnson y Zanofi),
siempre y cuando "funcionen los análisis clínicos", porque hay que
probar su seguridad, eficacia y capacidad de inmunizar. Salvador Illa ha asegurado, por lo demás, que hay capacidad, aunque no
"ilimitada", de "ampliar más, si hace falta", la formación de
rastreadores del Ejército para ayudar a las comunidades autónomas en
esta labor, y que se están distribuyendo entre estas las últimas vacunas
contra la gripe de la partida de 5 millones que compró el Gobierno en
mayo.
Ha cifrado en torno a un 30% el incremento de la vacunación de la gripe en todo el territorio nacional. Preguntado por el anuncio de Cataluña de que alumnos de ESO y educación
posobligatoria se realicen a sí mismos las pruebas PCR por la aparición
de un contagio en su grupo estable, ha remitido al criterio de los
técnicos de Sanidad y a los "protocolos" establecidos.
El conselleiro de Sanidad de la Xunta, Julio García Comesaña, ha
justificado el endurecimiento de las restricciones a partir de mañana
viernes, una semana después de decidir el cierre perimetral de las siete
ciudades, una vez que la previsión que manejaban de que mejorase la
situación epidemiológica no se produjo. EFE