EFE | El Banco Santander ha planteado este viernes a los sindicatos la salida
de 4.000 empleados en España, cerca del 13 % de la plantilla, y la
intención de reubicar a 1.090 trabajadores más en sociedades del grupo,
según han avanzado a Efe fuentes próximas a la negociación. La idea es que las
salidas de los trabajadores se produzcan principalmente mediante
prejubilaciones, ya que el banco cuenta con unos 4.000 empleados
con más de 55 años, y bajas incentivadas; para las reubicaciones jugará
un papel clave Santander Personal, división que atiende de forma remota
a clientes a través de gestores.
Cierre de 1.000 oficinas, el 32% de la redEl banco
justifica este nuevo plan de ajuste, que llevará aparejado el cierre de
unas 1.000 sucursales en España, un 32 % de las 3.100 oficinas que
componen la red, por causas económicas y organizativas, tras constatar
que la pandemia ha acelerado la relación con los clientes por vías
digitales. La previsión de la entidad es que el uso de estos canales se multiplique tanto en transaccionalidad como en ventas en los próximos dos o tres años, según la información compartida en reuniones previas con los sindicatos.
No en vano, en la actualidad casi la mitad de las ventas se realizan por canales en internet, una
tendencia que la crisis del coronavirus está acelerando: el número de
personas que acude a las oficinas se ha reducido "drásticamente" y la
operativa en oficina cae a tasas anuales de entre el 7 y el 8 %. Además de
las medidas de flexibilidad interna, el Santander ha ofrecido ya a los
sindicatos un plan de recolocación externa encargado a la consultora Lee
Hecht Harrison para encontrar un nuevo empleo fuera del grupo a todo aquel que se acoja al ERE y quiera seguir trabajando.
En la reunión mantenida el pasado miércoles, el banco presentó a los sindicatos los resultados de los planes de recolocación llevados a cabo a través de esta misma empresa en procesos anteriores.A modo de ejemplo, en el ERE de 2016, que afectó al centro corporativo, se encontró una salida para el 100 % de los trabajadores y en el recorte de empleo de 2018, que se aplicó en los servicios centrales, para el 98 % de los empleados.
Y en el ajuste de plantilla
acordado en 2019 para reducir las duplicidades tras la compra del Banco
Popular, una medida que afectó además a la red, el porcentaje de
recolocación fue del 73 %. El próximo martes 17 de noviembre se constituye la mesa formal del ERE y se entregará a los sindicatos la memoria justificativa del ajuste donde se ampliará la información sobre los planes del banco.
CCOO,
el sindicato mayoritario, reclama medidas de flexibilidad interna que
permitan reducir el número de afectados del ERE, ya sea con la
recolocación de empleados en Santander Personal, como en sociedad del
grupo si se recuperan actividades externalizadas u ofreciendo medidas de
movilidad geográfica. El
sindicato aboga por ampliar a 400 kilómetros el radio de movilidad en
caso de cierre de oficinas y la posibilidad de que haya traslados entre
islas en ambos archipiélagos, con compensaciones económicas de entre el
10 y el 15 %. Y aunque valora la disposición del banco a reubicar a unas 1.100 personas, considera que son "muy pocas".