EFE | La Comisión Europea (CE) publicó hoy medidas de contingencia
para que el club comunitario esté preparado ante la posibilidad de que
el próximo 1 de enero no entre en vigor un acuerdo sobre la relación
entre Londres y Bruselas tras el Brexit.
Las medidas, que no se aplicarán en Gibraltar, cubren los
ámbitos de las conexiones y la seguridad aérea, del tráfico rodado y de
la pesca.
Dada la incertidumbre sobre si finalmente se logrará un acuerdo
con el Reino Unido y los plazos cada vez más ajustados, los Estados
miembros llevaban semanas pidiendo a la Comisión Europea estas medidas,
pero el Ejecutivo comunitario se ha resistido hasta el último momento.
"Las negociaciones siguen en curso. Sin embargo, puesto que el
final de la transición está muy próximo, no hay garantías de que, si se
alcanza un acuerdo, pueda entrar en vigor a tiempo. Es nuestra
responsabilidad estar preparados para cualquier eventualidad, incluida
la falta de acuerdo con el Reino Unido el 1 de enero de 2021", declaró
en un comunicado la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen.
En el caso del transporte aéreo, Bruselas propone que durante
los primeros seis meses de 2021 las aerolíneas del Reino Unido puedan
sobrevolar el territorio de la Unión Europea sin aterrizar, llevar a
cabo vuelos comerciales y de carga entre territorio británico y
comunitario y realizar paradas en la Unión por motivos que no tengan que
ver con el tráfico. Podría ser el caso de los aterrizajes para
repostar.
De todas formas, esas medidas están condicionadas a que Londres
adopte iniciativas equivalentes para las compañías de los Veintisiete.
La Comisión también plantea que se garantice en ambos
territorios la validez de ciertos certificados y licencias de piezas y
componentes aeronáuticos relacionados con la seguridad aérea, siempre
que se hayan comercializado en la UE o el Reino Unido, antes del final
del período de transición.
En cuanto al transporte de mercancías por carretera, la CE
propone mantenerlo durante un periodo máximo de seis meses a partir del 1
de enero, de nuevo, a condición de que el Reino Unido adopte medidas
equivalentes para los operadores comunitarios de transporte por
carretera.
Igualmente, se garantiza durante el primer semestre de 2021 el
transporte por autobús para pasajeros, incluidos los trayectos entre las
regiones fronterizas de la República de Irlanda e Irlanda del Norte.
Las conexiones ferroviarias a través del túnel del Canal de la
Mancha seguirían operando hasta que se acuerden y entren en vigor nuevas
normas. En el mes de marzo, el funcionamiento del Eurotúnel dejaría de
estar supervisado por la llamada Comisión Intergubernamental IGC, y
Francia y el Reino Unido serán responsables "de los certificados y
autorizaciones de seguridad pertinentes".
Pesca
Por otro lado, se permite a los pescadores europeos y británicos
el acceso mutuo a sus respectivas aguas hasta el 31 de diciembre de
2021, o hasta que exista un acuerdo pesquero con el Reino Unido.
Estas disposiciones permitirían a la Unión conceder
autorizaciones a los buques del Reino Unido para entrar en aguas de la
UE y gestionar las solicitudes de autorización de los buques europeos
para acceder a aguas del Reino Unido.
Las posibilidades de pesca tendrían que estar en consonancia con la gestión sostenible de las poblaciones.
En particular, para el acceso recíproco a las aguas, la
propuesta plantea que la UE facilite un mecanismo a los buques
británicos que les permita entrar en aguas europeas por medio de
autorizaciones.
Con esas autorizaciones, la flota de Reino Unido podrá pescar
las cuotas concedidas a ese país, bajo las mismas condiciones que se
aplican a los barcos de la Unión.
Las autorizaciones solo deberían ser concedidas en la medida en
que el Reino Unido asigne autorizaciones a los buques de la Unión para
permitir las capturas en aguas británicas sobre una base recíproca,
precisa el texto.
Bruselas recalcó que el objetivo de las medidas de contingencia
es cubrir el período durante el cual no haya acuerdo. Si ningún pacto
entrara en vigor, concluirían transcurrido el plazo establecido en cada
caso, de seis meses en la mayoría de ámbitos.
Las iniciativas publicadas hoy necesitan ahora ser aprobadas por
el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE (los países),
colegisladores del club comunitario, para que puedan entrar en vigor el 1
de enero si Londres y Bruselas no cierran y ratifican antes un acuerdo
sobre su futura relación.
En cualquier caso, la Comisión subrayó que las perturbaciones se
producirán "con o sin acuerdo entre la UE y el Reino Unido".
"Esta es la consecuencia natural de la decisión del Reino Unido
de abandonar la Unión y de dejar de participar en el mercado único y la
unión aduanera de la UE. La Comisión siempre ha sido muy clara al
respecto", reiteró el Ejecutivo comunitario.
En efecto, la CE ha publicado casi cien comunicaciones
sectoriales en todas las lenguas oficiales de la Unión con información
sobre lo que tienen que hacer las administraciones, las empresas y los
ciudadanos ante los cambios de finales de año.
El pacto sobre la futura relación debe lograrse y ratificarse en
la Unión Europea y Londres antes del 1 de enero, pues ese día la
legislación comunitaria habrá dejado de aplicarse en territorio
británico y el Reino Unido se habrá convertido de manera definitiva en
un país tercero.
Si no lo consiguen, pasarán a regirse en sus intercambios
comerciales por los requisitos arancelarios más generales y menos
favorables de la Organización Mundial del Comercio.
Bruselas recalcó hoy que si no hay pacto el 1 de enero, pretende seguir disponible para seguir negociando durante 2021.
Si finalmente se obtiene un acuerdo antes de fin de año, las medidas de contingencia no entrarán en vigor.
En cualquier caso, esas iniciativas no replican los beneficios
de pertenecer a la UE ni son tan beneficiosas como un tratado comercial.
Además, solo cubren los ámbitos en los que no hay convenios
multilaterales o internacionales a los que recurrir para evitar los
efectos negativos de una ruptura brusca.