EFE | El
extesorero del PP Luis Bárcenas ha afirmado que, cuando estuvo en
prisión preventiva en la cárcel madrileña de Soto del Real en 2013, un
abogado al que ha vinculado con el partido fue a visitarle y le advirtió
de que si hablaba su mujer Rosalía Iglesias acabaría en la cárcel.
Bárcenas ha declarado este viernes por videoconferencia desde esa misma
prisión, donde cumple condena por el caso Gürtel, como perjudicado en la
causa del caso Villarejo en la que se investiga el espionaje a su
familia por parte de un operativo parapolicial -conocido como Kitchen-
supuestamente diseñado por el Ministerio del Interior ese mismo año, han
informado a Efe fuentes jurídicas.
En su declaración ante el juez Manuel García Castellón, que se ha
producido en el marco de una subpieza secreta de Kitchen en la que se
investiga al exchófer de Bárcenas Sergio Ríos, que supuestamente actuó
como confidente policial, el extesorero se ha referido a la visita que
le hizo en prisión el abogado Javier Iglesias, que actualmente, entre
otros, defiende al cabecilla de Gürtel Francisco Correa o a la mujer del
excomisario José Villarejo, Gemma Alcalá.
Según Bárcenas, Javier
Iglesias fue a presionarle como abogado del PP, que entonces presidía
Mariano Rajoy, extremo que este letrado ha desmentido a Efe como, ha
recordado, ya hizo en su día. El extesorero ha sido también
preguntado sobre cómo se produjo la contratación como chófer de Sergio
Ríos y que, según la investigación, llegó a copiar documentos que
después facilitó a uno de los policías imputados en Kitchen, el
excomisario Enrique García Castaño, El Gordo. El hijo de Luis Bárcenas y líder del grupo musical Taburete,
Guillermo Bárcenas, también ha comparecido este viernes por el caso
Kitchen tras admitirse su personación también como perjudicado por estos
hechos.
Se le ha preguntado fundamentalmente por el asalto de un
falso cura al domicilio de la familia Bárcenas, también en 2013 estando
el extesorero en prisión preventiva, un asunto por el que el ya fue
condenado a prisión el autor, quien no pudo declarar en esta causa al
determinar el forense que no estaba en condiciones de salud.
En
esta pieza, en la que también figura como perjudicada la mujer del
extesorero Rosalía Iglesias, quien ingresó recientemente en prisión por
el caso Gürtel, se investiga si ese episodio está también relacionado
con el espionaje al entorno de Bárcenas, supuestamente en busca de
documentos comprometedores para dirigentes del PP. Además del
excomisario José Villarejo, en este procedimiento están imputados
exdirigentes políticos como el exministro del Interior Jorge Fernández
Díaz y su entonces segundo, Francisco Martínez; y varios miembros de la
antigua cúpula policial como el ex número dos de la Policía, Eugenio
Pino.
Este último declaró esta semana que su inmediato superior, el entonces
director general de la Policía, Ignacio Cosidó, habría estado al tanto
de la operación que, sin embargo, enmarcó dentro de la legalidad.