EFE | Tras
un 2020 marcado por la crisis de la covid, la banca catalana afronta
con importantes cambios el nuevo año, en que CaixaBank materializará su
fusión con Bankia, creando el mayor banco del país, y el Sabadell, tras
romper negociaciones con el BBVA, seguirá su andadura en solitario bajo
una nueva dirección.
La banca española comenzó 2020 con buenas perspectivas y con el foco
puesto en cuestiones como la mejora de la eficiencia o la
digitalización, hasta que en marzo estalló la pandemia y, con ella,
arreciaron las presiones sobre el sector para avanzar hacia la
consolidación.