EFE | El
economista Mario Draghi, encargado de formar un Gobierno en Italia, ha
conseguido sumar una amplia mayoría tras lograr el apoyo de los
decisivos Movimiento 5 Estrellas (M5S) y la ultraderechista Liga y ahora
deberá encontrar la manera de hacer convivir a unas fuerzas políticas
tan heterogéneas.
Tras asegurarse el apoyo de todos los partidos, a excepción del
ultraderechista Hermanos de italia, a Mario Draghi le faltaba conocer
hoy la posición del M5S y la Liga, los partidos con mayor representación
parlamentaria y que eran determinantes para conseguir una mayoría. Por sorpresa, las iniciales
posiciones reticentes o incluso negativas de ambas formaciones a un
gobierno dirigido por el expresidente del Banco Central Europeo (BCE) se disiparon este sábado con sendas declaraciones de apoyo casi
total a Draghi, a quien el Jefe del Estado, Sergio Mattarella, ha
encomendado la tarea de formar gobierno tras el fracaso político para
solucionar la crisis abierta cuando Matteo Renzi se retiró de la
coalición gubernamental.
Apoyo sin condiciones de Salvini
El líder de la Liga, Matteo Salvini, fue el primero que se reunió este sábado con Draghi en los salones de
la Cámara de los diputados y, tras media hora de diálogo, el
ultraderechista se convirtió en un ferviente admirador del proyecto de
Draghi al asegurar que tenían muchos puntos en común sobre "desarrollo, empresas, crecimiento" para "una Italia que debe volver a ponerse en marcha". Salvini incluso aseguró que apoyaban sin condiciones
el proyecto de Draghi.
"No ponemos condiciones, otros lo hacen,
nosotros no. No hemos hablado de personas, ni de ideas ni movimientos.
Es un momento en el que por el bien del país se tienen que superar los
intereses personales y los partidismos", añadió. El líder soberanista también quiso sacudirse la fama de antieuropeista
y respecto a la millonaria partida del Fondo de Recuperación europeo
subrayó: "Prefiero estar en la habitación donde se decide cómo se
utiliza el dinero de nuestros hijos que fuera".
Reaparece Beppe Grillo para unificar el M5S
También el M5S, que se había mostrado muy dividido
sobre la oportunidad de entrar en el Ejecutivo de Mario Draghi,
apareció este sábado compacto y dispuesto a formar parte del gobierno.Y para evitar que el movimiento se resquebraje reapareció el fundador de esta formación, el humorista Beppe Grillo, desaparecido de la escena política desde hace tiempo. Aunque Grillo participó en la
reunión con Draghi, no compareció ante la prensa y fue el jefe político
del M5S, Vito Crimi, el encargado de anunciar la disponibilidad de la
formación con mayor representación parlamentario, aunque matizando que
tomarán una decisión definitiva la próxima semana cuando se sepa el programa de Gobierno.
Crimi indicó al expresidente del BCE que el próximo Gobierno deberá basarse en la experiencia del pasado Ejecutivo, formado por el M5S, el Partido Demócrata, Libres e Iguales (LeU) e Italia Viva."Es sobre esta base que debe formase este gobierno, solidario, europeísta y ambientalista", dijo Crimi.Además, garantizó "lealtad" si se forma el nuevo ejecutivo y pidió "una mayoría política sólida que pueda sostener un Gobierno sólido".
El
jefe político de los "grillini" recordó que no olvidan los actos que
llevaron a la caída del Ejecutivo, en referencia a Renzi, pero que están
preparados "para superar esto por el interés del país". Para esta reunión, el M5S movilizó a toda "la familia"
y antes de dialogar con Draghi se reunieron para unificar posiciones
Grillo, que había desaparecido de la escena política hace ya más de dos
años; Davide Casaleggio, hijo del otro fundador del movimiento,
Gianroberto; y Giuseppe Conte, actual presidente del Gobierno en
funciones y que el pasado jueves anunció que continuará ayudando al M5S. La imagen del día fue la de Grillo, cómico y agitador social que fundó el partido en 2009, de nuevo en los salones del poder sentado a la derecha de Mario Draghi.
Con
la reunión con la Liga y el M5S, el ex número uno del BCE terminó su
primera ronda de consultas y este lunes se reunirá con los representantes sociales y sindicatos. Luego habrá una segunda ronda rápida de conversaciones con los partidos,
que se prevé más difícil, ya que tendrá que formar su equipo de
gobierno bien solo con tecnócratas, bien incluyendo también figuras
políticas.
Será entonces cuando los partidos, que en esta primera ronda han decidido que no les convenía quedarse fuera del Gobierno, comenzarán a plantear sus condiciones. El secretario del Partido Demócrata (PD, centroizquierda), Nicola Zingaretti, ya dijo por ejemplo que "PD y Liga son incompatibles" y
agregó que "le corresponderá (decidir) al primer ministro encargado
construir la mayoría". Esta postura está en línea con lo que han opinado
los progresistas de Libres e Iguales.
Salvini, que había asegurado que no iban a poner condiciones tras las consultas, ya le ha puesto caducidad al nuevo Ejecutivo para ir lo antes posible a votar. Casi todos los partidos abogan por un Ejecutivo mixto, por lo que Draghi tendrá la difícil misión de gestionar el peso de los partidos en la mayoría.