BRUSELAS | El Parlamento Europeo dio hoy luz verde a la regulación para
la mayor parte del Fondo de Recuperación de la Unión Europea, el
instrumento para hacer frente a la reconstrucción pospandemia del que a
España le llegarán unos 140.000 millones de euros. Los diputados dieron su apoyo a las normas sobre el Mecanismo de
Recuperación y Resiliencia por 582 votos a favor, 40 en contra y 69
abstenciones, en un nuevo paso en la puesta en marcha de este pilar
principal del fondo que canalizará 672.500 millones de euros del total
de 750.000 millones.
Este dinero, sin embargo, no estará disponible hasta que todos los
Estados ratifiquen la legislación que permitirá a la Comisión emitir la
deuda para financiar el Fondo, algo que hasta ahora solo han hecho seis
países.
La Eurocámara confirma con este voto el compromiso al que llegaron sus
negociadores con los del Consejo el pasado diciembre, que recoge que
para recibir las ayudas los países tienen que presentar planes de
reformas e inversiones destinadas a impulsar el crecimiento, la creación
de empleo y las transiciones ecológica y digital.
Estos planes deben abordar una parte importante de las recomendaciones
económicas que les hace anualmente la Comisión y ser aprobados por el
Ejecutivo comunitario y el Consejo. Los desembolsos, dos veces al año,
estarán condicionados a que se cumplan los objetivos y el calendario
pactado con Bruselas.
Diputados españoles
Una de los tres negociadores principales del Parlamento, la socialista
Eider Gardiazábal, recalcó a Efe que valora que “se han aprendido muchas
lecciones de la crisis anterior” y destacó especialmente el refuerzo en
el pilar social del mecanismo, que a su juicio había quedado diluido en
la propuesta inicial. La respuesta que se ha dado, dijo, "demuestra que
se pueden hacer las cosas de otra manera".
Para Isabel Benjumea (PP) la concesión más relevante extraída es la
labor de vigilancia para la Eurocámara sobre los planes de recuperación
que presenten los países, que no estaba garantizada desde el inicio por
tratarse de un paquete externo al presupuesto de la Unión Europea. “Les
podemos garantizar que desde el Parlamento Europeo vamos a mirar con
lupa el plan que finalmente presente el Gobierno de España”, advirtió
Benjumea.
Desde Ciudadanos, Luis Garicano coincidió con Benjumea en valorar el
mayor control que tendrán no solo la Eurocámara –que recibirá a la vez
que el Consejo la documentación relevante-, sino también la Oficina
Europea de Lucha contra el Fraude o los auditores comunitarios, y
subrayó el aumento de la tasa de prefinanciación al 13 % y las metas
vinculantes de gasto en las transiciones ecológica y digital (del 37 % y
20 %, respectivamente).
Para Ernest Urtasun (En Comú Podem) es clave que ese 37 % del gasto para
paliar el cambio climático se haya definido de forma más ambiciosa y,
en cualquier caso, que la totalidad del mecanismo siga el principio de
“no dañar significativamente” el medioambiente. Esto significa, por
ejemplo, que las actividades con combustibles fósiles quedan excluidas.
“Desde el punto de vista del efecto que tendrá sobre los planes
nacionales, esto sin duda es lo más relevante”, afirmó.
140.000 millones para España
De cara al debate político que se abre en España con la llegada de los
140.000 millones del fondo, Gardiazábal señaló que espera “que a nadie
se le ocurra jugar con fuego” por la importancia para el futuro del país
de este desembolso, y aseguró que la Comisión “valora muy positivamente
todos los pasos que está dando España” en la elaboración de este plan.
Urtasun, por su parte, lamentó “no ver a la oposición con voluntad de
tener un diálogo constructivo sobre este tema” y apuntó al reciente voto
en el Congreso sobre el decreto de gestión de los fondos como un mal
augurio.
“Si quieren tener una actitud constructiva sería lo deseable,
si quieren utilizarlo para hacer oposición lo encontraré lamentable,
porque es un proyecto del cuál deberíamos estar todos detrás”, dijo.
Por el contrario, Benjumea y Garicano se mostraron más críticos con la
actitud del Gobierno: la diputada popular subrayó la “falta de
transparencia” y la “desconfianza legítima de la oposición”, además del
desconocimiento sobre “cómo se va a ejecutar y cuál va a ser el
instrumento de reparto de esos fondos”.
“Teniendo en cuenta el punto de partida en el que estamos, me parecería
un milagro que España gastara el dinero bien. El Gobierno no ha buscado
consensos políticos a la hora de decidir los mecanismos. No hay
participación ni de la sociedad civil ni de las autonomías ni
ayuntamientos”, lamentó Garicano.
El principio del fin de la aprobación llega en plena tercera ola de la
pandemia y con el inicio más lento de lo esperado de la campaña de
vacunación contra la covid-19 en la Unión Europea, que afronta la
aprobación de un instrumento histórico por definición, pero que corre el
riesgo de quedarse corto por lo profundo de la crisis.
“Nadie esperaba que la tercera ola impactara tan fuerte, la recuperación
económica de este año llegará más tarde de lo previsto y está claro que
las cantidades del fondo van a quedarse cortas”, predijo Urtasun, que
consideró que el debate sobre la ampliación de los fondos se acabará
abriendo. Benjumea, por su parte, no ve posible un segundo fondo de recuperación y
advirtió de que la responsabilidad de los Estados miembros es elaborar
un plan que aproveche el dinero actual, al tiempo que pidió al Gobierno
que “no peque de optimismo”.
Garicano mostró cautela y recordó que no todos los Estados miembros han
dado todavía su autorización para que la Comisión Europea emita su deuda
conjunta, aunque consideró que “si se hacen las cosas bien, habrá
oportunidad para que haya otro fondo.
Primero tendremos que probar que
somos capaces de usar bien este dinero”, puntualizó.
Para Gardiazábal, el paso más difícil, que era consensuar la emisión de
deuda conjunta, ya se ha dado. Aunque pidió tiempo para que el plan de
recuperación pueda echar a andar, sí consideró que “no sería complicado
si fuera necesario volver a repensar un plan de recuperación o aumentar
el que tenemos. Pero esperemos que no tengamos que llegar a este punto”,
concluyó. EFE