MADRID | Un
9% de las vacantes disponibles en el mercado de trabajo se queda sin
cubrir por la falta de perfiles profesionales adecuados, en tanto que 8
de cada 10 directores de recursos humanos aseguran tener problemas a la
hora de reclutar talento, según un estudio de Adecco.
De acuerdo con el estudio, hace cinco años el 50 % de los directores de
recursos humanos afirmaba tener problemas para cubrir determinadas
vacantes, mientras que ahora es el 80 % el que dice encontrar esas
dificultades.
Adecco indica que entre los puestos que más cuesta cubrir están
los perfiles tecnológicos, los sanitarios o los que requieren dominio de
idiomas, y que entre los profesionales más buscados están los
ingenieros en general y los titulados en FP asociados al desarrollo de
la industria (como electromecánicos, carretilleros o soldadores).
Este déficit de perfiles más buscados se produce en un contexto
de incremento del paro, con 710.500 desempleados más en el último año y
un total de 3,96 millones de personas registradas como demandantes de
empleo en enero.
Además, el informe de Adecco subraya que existe menor
disposición a la movilidad de los trabajadores y de los desempleados,
provocada por la crisis sanitaria y las restricciones de movimientos.
Galicia
En la comunidad gallega varios son los sectores en los que hay escasez de talento, pero casi todos ellos se pueden agrupar en el sector industrial, principalmente en las ramas de automoción, alimentación y el sector logístico, pero en general hay dificultades para reclutar personal de mantenimiento industrial e ingenieros/as casi en cualquier rama. Igualmente, los perfiles IT y los comerciales son deficitarios en la autonomía.
Cada área tiene sus dificultades específicas. Por ejemplo, en la alimentación escasean los operarios/as especializados como cortadores/as de sierra, fileteadores/as, carniceros/as, pescaderos/as, etc. pero también los inspectores/as de Calidad. También faltan peones con experiencia en empacado y manipulación de producto fresco. Y esta escasez se aprecia más en las provincias de Pontevedra, A Coruña y Ourense.
Estos profesionales son difíciles de encontrar por la alta especialización de su puesto, porque las retribuciones no siempre son satisfactorias para los candidatos/as y porque son puestos de trabajo con poca atracción para generar nueva cantera. En algunas zonas de la región este es un problema acuciante pues la gran mayoría del personal que cubre estas vacantes está cercano a la jubilación y el ritmo de relevo es mucho menor que la mano de obra que se forma. En la automoción, hay problemas para reclutar técnicos/as de mantenimiento con experiencia, y en el área logística faltan carretilleros/as, administrativos/as y repartidores/as.
En general, en la industria gallega cuesta encontrar perfiles como electricistas, electromecánicos/as, mecánicos/as navales y similares. A Coruña y Ourense son las regiones que más demandan estos profesionales. Las razones para que esto sea así son variadas. Los oficios son muy difíciles de cubrir por el vacío formativo que hay en varias generaciones, lo que hace que no existan muchos perfiles con la formación adecuada para ello.
Además, los nuevos perfiles no cuentan con la suficiente experiencia que muchas empresas demandan. Y otros ven un problema en los turnos rotativos o los contratos por días sueltos, recurrentes en ocasiones en estas empresas. Dentro de los perfiles IT, los más deficitarios son técnicos/as de soporte, desarrolladores/as web, Full Stack developers (front y back) y perfiles especializados en Big Data o Business Intelligence. Muchas empresas empiezan a contratar profesionales cuya formación no proviene solo de la Universidad si no que optan por la formación a través de bootcamps o de manera autodidacta.
Y es que el gap oferta-demanda para estos perfiles sigue siendo muy amplio mientras que las empresas no pueden quedarse atrás en los procesos de digitalización si quieren seguir siendo competitivas en el mercado. La horquilla salarial en la que se mueven todos estos perfiles es muy variada: desde los 14.000-18.000 euros brutos anuales de mínimo que puede cobrar un peón en el sector alimentario hasta los 35.000 euros que reciben los ingenieros/as de calidad.
Los oficios relacionados con la alimentación, los perfiles IT y muchos de los vinculados al sector industrial gozan de pleno empleo en Galicia, por tanto, las empresas que buscan estos perfiles tienen que ofrecer mejores condiciones económicas para hacer que el talento se mueva de una empresa a otra. Departamento de comunicación