EFE | El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha
abogado por subir las bases máximas de cotización, desde los 48.000
euros actuales hasta el entorno de los 70.000 euros, de forma progresiva
y elevando también la pensión máxima.
"El populismo no tiene que llevarnos a arruinar a la Seguridad
Social y convertirla en una Seguridad Social para pobres", ha advertido
en una entrevista en Efe, en la que ha reconocido que ese destope debe
conllevar una subida de las pensiones más altas.
"Debe tener alguna repercusión en la pensión máxima", ha
señalado Álvarez, que cree que, de lo contrario, "comenzaremos a tener
fórmulas creativas para irse al sistema privado", lo que impediría a las
pensiones más bajas tener mayores incrementos.
Sobre la reunión mantenida ayer con el Gobierno, Álvarez ha
explicado que el complemento de pensiones en caso de maternidad y
paternidad era algo que "había que hacer" para eliminar la
discriminación por razón de género y porque es "más justo", ya que
reconoce la maternidad en sí y no el número de hijos.
Tras dicho encuentro al más alto nivel, el Gobierno retoma
mañana las reuniones técnicas con los agentes sociales para abordar la
reforma del sistema de pensiones, que quieren continuar aprobando un
nuevo índice de revalorización y un paquete de medidas para retrasar la
edad efectiva de jubilación, asuntos sobre los que se ha posicionado
Álvarez.
"No voy a dar mi apoyo a una fórmula que no sea la derogación
del IRP", el índice de revalorización de las pensiones aprobado por el
PP en 2013 y que de facto implicaba una subida del 0,25 %, ha dicho
Álvarez.
Tampoco contempla "que se endurezca el acceso a la jubilación
anticipada a aquellos que están en desempleo. En ningún caso. Ésta es
una línea roja", ha advertido el líder de UGT.
Respecto a la intención del ministro de Inclusión y Seguridad
Social, José Luis Escrivá, de acabar con la jubilación forzosa en los
convenios colectivos, Álvarez ha explicado que esta posibilidad forma
parte de un acuerdo de patronal y sindicatos y que "no ve razones para
cambiarlo".
En el último Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva
(AENC), firmado en 2018, los agentes sociales pactaron establecer la
jubilación forzosa en los convenios colectivos una vez se cumpla la edad
legal, siempre que el trabajador tenga acceso a su pensión completa.
"Que el ministro diga qué repercusión económica tiene sobre la
Seguridad Social cambiar esto. Las personas que se acogen a esta formula
son pocas y cercanas a la dirección de las empresas", ha dejado claro
Álvarez.
A su juicio, no es una buena idea "impedir que haya una
renovación de las plantillas cuando el personal se puede jubilar, porque
todas las medidas que tomen por ahí están impidiendo la entrada de
jóvenes al mercado laboral".
A juicio del líder de UGT, el Gobierno debería abordar, en una
primera fase, la vuelta a la reforma de 2011, restaurando la cláusula de
revalorización automática y derogando el factor de sostenibilidad.
Después, ha dicho, es necesario abrir un proceso de negociación
estudiando las propuestas del Gobierno, pero sin "ir, por gestos
populistas, a molestar a una parte de los futuros pensionistas si eso no
tiene recorrido económico para la Seguridad Social".
En ese sentido, ha puesto como ejemplo que, en un nuevo factor
de sostenibilidad, se podría ponderar más el esfuerzo físico del trabajo
realizado o la edad de entrada en el mercado laboral.
"Se trata de una materia de la que se puede hablar, pero no para
rebajar el gasto en pensiones, si no para hacer que sea más eficiente",
ha dejado claro.