MADRID | La
pandemia de coronavirus y el auge del teletrabajo han sacudido de lleno
el mercado de oficinas y aunque la cautela es la tónica dominante son
muchas las compañías que ya están revisando su estrategia con la vista
puesta en redimensionar la superficie y apostar por modelos más
flexibles, eficientes y descentralizados.
Tras un 2020 en el que el sector ha visto cómo las cifras de
contratación y los niveles de inversión se reducían a más de la mitad,
las oficinas encaran un 2021 incierto que dependerá de la evolución de
la economía española, del empleo y del avance del ritmo de vacunación. Desde CBRE prevén que la contratación de espacios de oficina
aumente en 2021 en torno al 15 % y que en 2022 se alcancen niveles en
línea con la media histórica. JLL constata que el cierto repunte
observado a finales de 2020 se está manteniendo los primeros meses de
2021 y confía en que se recupere parte del terreno perdido con un
incremento de la contratación del 20 %.
Colliers cree que durante el primer semestre el comportamiento
del mercado va a continuar la estela de 2020, con una actividad al
ralentí a la espera de que se cumplan los ritmos de vacunación
esperados, mientras que desde Savills Aguirre Newman detectan cierto
dinamismo con el horizonte puesto en la segunda mitad de 2021.
Las compañías que están sufriendo de manera más intensa los
efectos de la crisis se ven obligadas a buscar alternativas (espacios
flexibles, reducción de superficie y/o reubicación de sus oficinas) para
ahorrar costes. Otras con el viento a favor aprovechan para reubicarse
en mejores edificios, apuntan desde Colliers.
La nueva forma de trabajar ha llevado a las empresas a reducir
su huella en torno a un 20 %, indican desde JLL, que lo ven como una
oportunidad para que los grandes tenedores aprovechen esta pérdida de
espacio tradicional para convertirlo en espacios flexibles.
Las compañías que han comprobado menores ratios de productividad
con el teletrabajo total están revisando sus modelos con vistas al
medio plazo, donde se prevé un sistema híbrido con flexibilidad entre el
trabajo en la oficina, en espacios flexibles y en casa, apuntan desde
Savills Aguirre Newman.
Además de mantener sus oficinas centrales en el centro de las
grandes ciudades a modo de cuartel general, se abrirán en paralelo
oficinas satélites en las áreas residenciales donde viven sus empleados,
apuntan en CBRE.
CBRE cree que la necesidad de oficinas y de espacios que
fomenten la interacción entre los trabajadores no va a desaparecer y
apunta a que los modelos hi´bridos serán el futuro y los
empleados alternarán el trabajo en una oficina física proporcionada por
su empresa, con el trabajo en el hogar o en un coworking.
En JLL suponen que la situación actual es puramente coyuntural y
entienden que no es sostenible en el tiempo un modelo de teletrabajo de
más de 2 días a la semana sin que tenga impacto negativo en la
productividad.
Colliers indica que esta tendencia ha venido para quedarse en
una primera etapa con un mayor grado de intensidad y menor en el futuro,
mientras que en Savills Aguirre Newman consideran que las empresas
deberán buscar un equilibrio en función de su actividad aunque hasta que
no finalice esta situación excepcional será difícil dimensionar las
necesidades reales de espacio.
Durante el 2021, se sumará al "stock" la mayor superficie de la
última década, lo que pondrá en el mercado abundante producto de
calidad. En este sentido, en el mercado de Madrid se completarán 360.000
m2 (un 2,9 % del "stock") en 2021 y en Barcelona 269.000 m2 (un 4,6 %
del "stock"), calculan desde CBRE.
Aunque hay que tener en cuenta que hay oferta que ha llegado al
mercado a través de liberación de espacios de segunda mano, el
incremento se debe principalmente a la entrada de nuevos proyectos en
desarrollo o rehabilitación, explican desde Savills Aguirre Newman.
Principalmente flexibilidad, sostenibilidad, eficiencia, buenas
comunicaciones por transporte público, entornos que fomenten la
productividad y fácil acceso a servicios, sostienen desde JLL. En este nuevo escenario, la prioridad es aunar las nuevas
necesidades de la empresa y del empleado, la utilización de la
superficie será más laxa y habrá una mayor flexibilidad con espacios
colaborativos, creativos y de interacción, añaden desde CBRE.
La venta de la antigua sede del Popular a Zurich por 120 millones, la
venta por parte de la Mutualidad de la Abogacía de la histórica sede de
BBVA en Bilbao por 150 millones, la compra del edificio Diagrame en el
22@ de Barcelona por 72 millones, o la sede de Criteo en Barcelona por
50 millones, son algunas de ellas.