EFE | El exsecretario general del PP Francisco Álvarez Cascos ha negado este
martes en el juicio sobre la presunta caja B del partido haber recibido
ninguna de las cantidades anotadas en los denominados papeles de
Bárcenas, unos apuntes que para él no tienen "ningún valor" y que no
tienen "nada que ver" con él.
"Yo jamás he conocido ni manejado ni creado ninguna caja B", ha
asegurado el que también fuese vicepresidente y ministro con el Gobierno
de José María Aznar durante su declaración como testigo ante la
Audiencia Nacional en el juicio por el presunto pago de parte de la
reforma de la sede el PP con dinero de esa supuesta contabilidad
paralela. También ha rechazado ningún tipo de connivencia del partido con
empresas contratistas con la administración pública a través de las
donaciones.
"Ni el ministro ni el Consejo de Ministros fueron órganos de
contratación", ha zanjado Álvarez Cascos, que no ha duda en mostrar su
orgullo por "haber formado parte del Gobierno que puso fin a esas
practicas y ahora resulta que los que hemos formado parte de este
gobierno estamos bajo sospecha", ha lamentado.
Como Javier Arenas, que ha declarado horas antes que él, Álvarez
Cascos ha asegurado que todas las retribuciones que ha recibido "están
declaradas" a Hacienda y ha negado haber tenido conocimiento de ninguna
contabilidad en B del partido "ni antes, ni durante, ni después" de
ocupar cargos públicos.
Se ha desvinculado así de las anotaciones que aparecen en los
denominados "papeles de Bárcenas" bajo epígrafes como "Paco A.C.",
"F.A.C" o "Cascos", y ha asegurado que es "falso" que esté detrás de las
asignaciones que aparecen tras esos nombres y que sumarían 421.623
euros entre 1990 y 2004, según la declaración del extesorero del PP que
ha traído a colación una de las acusaciones.
También ha sido interrogado acerca de dos supuestas entregas de 10
millones y de 4 millones que según los papeles de Bárcenas él habría
hecho en 1994 y 1995, respectivamente.
"Ni he recibido ni he entregado cantidad alguna cuando he tenido
responsabilidades en el PP", "esas anotaciones nada tienen que ver
conmigo", ha sido su respuesta.
También se le ha preguntado si en alguna ocasión algún empresario le
había pedido cita para hacer una donación, a lo que ha contestado:
"Nadie me pidió una cita para entregar una donación porque nadie compra
fruta en una ferretería".
Secretario general del PP entre 1989 y 1999, Álvarez Cascos ha negado
asimismo que existiese ninguna jerarquía entre el secretario general y
el tesorero, dos órganos del mismo rango, ha dicho, en coherencia con lo
manifestado por sus sucesores Javier Arenas y Ángel Acebes. "Las
responsabilidades económicas y políticas estaban nítidamente separadas",
ha indicado.
"Desconozco las funciones de otros órganos, no tenía ninguna
responsabilidad de supervisión y no ejercitaba supervisión sobre el
tesorero", ha asegurado. Al término de su declaración, y al ser preguntado por su relación con
los contratistas de obra pública cuando era ministro de Fomento, ha
dicho que quería mostrar su "perplejidad" por el trato que está
recibiendo el gobierno del que formó parte.
Tras mostrar una portada de El País de 2001 en la que el exministro
del PSOE Josep Borrell hace un llamamiento a los constructores para que
no paguen comisiones a los partidos, ha manifestado que le "sorprende"
que se le hagan ahora "reproches" al partido que "puso fin a esto".
En este sentido ha expuesto que en 2000 introdujo una cláusula de
transparencia en la ley de contratos con la administración pública y por
eso ha lamentado que ahora se ponga a duda a su Gobierno.