MADRID | La previsible recaída económica del primer
trimestre por la tercera ola de covid-19 y la tormenta Filomena, unida
al retraso de los fondos europeos de recuperación, han llevado al
Gobierno a corregir el crecimiento previsto para 2021 al 6,5 %, 3,3
puntos por debajo de su anterior pronóstico más optimista.
En octubre, junto con los Presupuestos Generales del Estado, el
Ejecutivo presentó dos escenarios macroeconómicos para 2021: uno
inercial con un crecimiento del 7,2 % y otro de plena ejecución de los
fondos europeos con un avance del 9,8 %, mientras que este viernes ha
expuesto un único escenario que "incorpora todos los elementos", según
ha explicado en rueda de prensa la vicepresidenta segunda y ministra de
Asuntos Económicos, Nadia Calviño.
"La recuperación se retrasa un trimestre pero el saldo global se
mantiene para los dos años", ha afirmado la vicepresidenta, que ha
explicado que el crecimiento asociado a las inversiones del plan de
recuperación, que en las anteriores previsiones se computaba en 2021,
ahora se ha trasladado a 2022.
Calviño ha achacado el empeoramiento de la previsión para 2021
al efecto de la tercera ola de la pandemia y de la borrasca Filomena,
que provocarán una "ligera caída de la actividad económica durante el
primer trimestre", a la espera de que el Instituto Nacional de
Estadística (INE) confirme la recaída a finales de abril.
La corrección de la previsión ha recogido también unas peores
perspectivas de ejecución de las inversiones a financiar con fondos
europeos, cuyo impacto positivo se retrasa a 2022.
Si en octubre se pensaba que las ayudas de la UE podrían sumar
2,6 puntos en el crecimiento de 2021, ahora se calcula que será inferior
a 2 puntos este año y superior a 2 puntos en 2022, por el retraso de
las inversiones.
En las previsiones de octubre no se incluyó un pronóstico para
2022, para el que ahora se contempla un crecimiento del 7 %, con la
perspectiva de que se recupere el nivel de PIB previo a pandemia a final
de año.
Para 2023 y 2024 se prevén avances del PIB del 3,5 % y el 2,1 %,
respectivamente, todavía por encima del crecimiento potencial de la
economía española, ha destacado Calviño.
Frente al empeoramiento del PIB, la previsión de tasa de paro
media para 2021 se ha revisado 1,7 puntos a la baja, al 15,2 %, debido a
que la protección puesta en marcha por el Gobierno -como los
expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE)- ha permitido romper
la relación tradicional entre contracción económica y destrucción de
empleo, según la vicepresidenta.
Para el resto del horizonte de previsión se prevé un descenso
progresivo del paro al 14,1 % en 2022, al 13,2 % en 2023 y al 12,7 % en
2024.
Frente a la mejora de la tasa de paro, la previsión de
crecimiento del empleo se ha empeorado 1,6 puntos para 2021, hasta el 4
%, una tasa que se irá moderando al 2,7 % en 2022, al 1,1 % en 2023 y al
0,9 % en 2024.
La evolución de la economía en los próximos trimestres estará
marcada por cuatro factores que en principio tienen un sesgo positivo,
según Calviño.
Se trata del proceso de vacunación, la evolución del sector
exterior, el apoyo al tejido productivo para evitar un impacto
estructural de la pandemia en la economía y el empleo, y el despliegue
del plan de recuperación.