EFE | La
Fiscalía ha pedido una condena de 9 años de cárcel para el expresidente
de la Generalitat Jordi Pujol por los delitos de asociación ilícita y
blanqueo, mientras que para sus siete hijos solicita penas que oscilan
entre los 8 y los 29 años de cárcel que reclama al primogénito de la
familia, Jordi Pujol Perrusola.
Entre ellos no está la mujer del expresident, Marta Ferrusola, a quien
al juez ha sacado este viernes del caso en atención a la demencia que
sufre. De esta forma, poco más de ocho años y medio después de que se
iniciase la investigación, la Fiscalía ya ha presentado su escrito de
conclusiones provisionales en el que pide penas de cárcel para Pujol y
sus siete hijos; pero también para la exmujer de Pujol Ferrusola, Mercé Gironés, a quien reclama una condena de 17 años; y para diez empresarios, para los que solicita 5 años a cada uno, según ha informado la Fiscalía General del Estado.
A los integrantes de la familia Pujol les acusa, según el caso, de delitos como
asociación ilícita, blanqueo, falsedad en documento mercantil, delitos
contra la Hacienda Pública y frustración de la ejecución.Jordi
Pujol Ferrusola, hijo primogénito de la familia y que estuvo en prisión
provisional por estos hechos, es para quien más pena de prisión reclama
(29 años), seguido de Josep (14 años), y del resto de hermanos, Pere,
Oleguer, Oriol, Mireia y Marta, para quienes reclama 8 años.
Peticiones de prisión que se suman a las multas millonarias
a las que la Fiscalía quiere que sean condenados y que, por ejemplo, en
el caso de Pujol Ferrusola ascenderían a más de 6 millones de euros
sólo por los cinco delitos fiscales por los que le acusa.La Fiscalía describe en su escrito cómo todos los miembros de la familia actuaron conjuntamente para ocultar, al menos desde el año 1991, una ingente cantidad de dinero en Andorra,
"producto del favorecimiento a determinados empresarios para que
resultaran adjudicatarios de distintos concursos públicos de la
administración pública catalana".
Quien fue presidente de la Generalitat catalana durante veintitrés
años (1980-2003), explica Anticorrupción, acordó con su mujer, Marta
Ferrusola, que el dinero procedente de la actividad ilícita ejecutada se
distribuyese en cuentas abiertas a nombre de ésta y de sus siete hijos
en la Banca Reig, que luego se fusionaría con Banc Agrícola dando lugar
al Andbank.Acordaron también que fuese el hijo mayor, Jordi, el
encargado de gestionar esos fondos y que se ocupara de distribuirlos
entre el resto de miembros de la familia.
Lo que hizo el expresidente, a juicio de la Fiscalía, es aprovechar "su posición política para tejer una red de clientelismo
conforme a la cual" él y determinados empresarios afines al partido que
lideraba, la ya extinta Convergencia Democrática de Catalunya (CDC),
"se repartían los cuantiosos beneficios procedentes de concursos
públicos cuya resolución dependía de las diferentes administraciones
catalanas bajo el control de CDC". Después, el patrimonio que ganaba "ilícitamente" se ocultaba a Hacienda
y afloraba más tarde "mediante sistemáticas operaciones de blanqueo en
las que intervinieron los miembros de la familia Pujol de manera
coordinada a lo largo de muchos años".
Unos, Pujol y su mujer,
dice la Fiscalía, lo hicieron "dirigiendo" esas operaciones de
"ocultación y afloramiento"; otros, los hermanos Jordi y Josep y la
exmujer del primero, Mercé Gironés, "gestionando los beneficios de la
actividad", mientras que el resto de hermanos se beneficiaron "directa y
conscientemente" de todo ello, "coadyuvando a su ocultación".Entre las mecánicas que utilizaron, la Fiscalía destaca la creación de numerosas sociedades en paraísos fiscales,
cuentas a nombre de terceras personas y múltiples transferencias e
ingresos en efectivo, que permitieron a la familia repartir los fondos
ilícitos y disponer de ellos mediante cargos en sus cuentas en Andorra.