EFE | El
presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado hoy la
apertura de "un gran diálogo nacional" para analizar los retos del país
en los próximos treinta años e intentar construir desde la unidad la
España de 2050. La presentación del informe "España 2050", realizado de forma altruista
por un centenar de expertos de diversos ámbitos y que fija prioridades y
objetivos para ese horizonte temporal, ha sido el escenario en el que
Sánchez ha avanzado la puesta en marcha de ese diálogo.
Acompañado por sus cuatro vicepresidentas (Carmen Calvo, Nadia
Calviño, Yolanda Díaz y Teresa Ribera), el vicepresidente de la Comisión
Europea Maros Sefcovic; las presidentas del Congreso y el Senado
(Meritxell Batet y Pilar Llop, respectivamente) y, entre otros
asistentes, numerosos empresarios, Sánchez ha lanzado un mensaje de
optimismo en la España del futuro.Un optimismo que ha
fundamentado en todo lo logrado por el país desde la Transición y en el
estudio impulsado por la Oficina de Prospectiva y Estrategia creada hace
algo más de un año por el Gobierno.
El informe tiene una docena de grandes ejes entre los que se incluye
una apuesta por un rediseño de las prestaciones sociales hacia un modelo
que "proteja a la ciudadanía en función de sus necesidades y no sólo de
su historial laboral", junto a una reforma fiscal para aumentar su
capacidad recaudatoria y su progresividad sin comprometer la
sostenibilidad de las cuentas públicas.
Coincidiendo con la crisis
migratoria en Ceuta, aboga por el fomento de la inmigración legal y de
la captación de talento extranjero como vías adicionales para dinamizar
la economía y apuntalar la viabilidad del estado de bienestar y el
fortalecimiento de los servicios públicos. Propone además la modernización de la administración pública, un
modelo de desarrollo sostenible y respetuoso con el medio ambiente, un
apoyo contundente a la innovación en todos los frentes, no sólo en el
científico-tecnológico y una modernización del tejido productivo y de la
cultura empresarial.
Los jóvenes tienen un apartado específico en
el que destaca una "ampliación drástica" de las oportunidades de los
jóvenes, especialmente en ámbitos como la educación, el empleo y el
acceso a la vivienda, así como la consecución de la plena igualdad de
géneroEl documento ha explicado Sánchez que no es cerrado, sino
que está abierto a aportaciones de todo tipo, y ha sido en ese contexto
en el que ha anunciado la apertura de ese "gran diálogo nacional" que ha
avanzado que durará varios meses y que estará abierto a las
instituciones públicas y privadas y a todos los ciudadanos que quieran
participar.
"Este es un proyecto de Estado y todo el país debe formar parte del
mismo", ha añadido antes de garantizar que será un debate libre y plural
en el que cabrán todas las ideas. La participación plural es la
que ha considerado que permitirá un proyecto que abarque varias
legislaturas y debatir lejos de la crispación y el enfrentamiento
existente en muchos momentos de la política actual.
"Sentémonos a
dialogar, a conversar; unamos voluntades y decidamos qué España queremos
tener dentro de treinta años", ha añadido. Sin embargo, el
informe ya ha sido criticado por el líder del PP, Pablo Casado, quien ha
considerado un "insulto" que el jefe del Gobierno hable de la España
"virtual" de 2050 cuando "la España real necesita soluciones reales e
inmediatas".
A juicio de Sánchez, tiene todo el sentido empezar a preparar esa
España con una visión ambiciosa y realista, y el documento presentado
cree que es un hito en la democracia, pionero en Europa, no cae en la
autocomplacencia ni hace promesas vacías y señala asignaturas pendientes
como el desempleo juvenil o desigualdades "inadmisibles". "España quiere decirle al mundo que está a la vanguardia de la transformación", ha afirmado el jefe del Gobierno.
En el acto han intervenido, entre otros, varios de los expertos que han trabajado en el documento y Maros Sefcovic.El
vicepresidente de la Comisión Europea ha elogiado la iniciativa de
futuro impulsada por Sánchez, le ha invitado a presentar el documento en
Bruselas y ha resaltado la importancia de dar respuesta en Europa a los
retos desde la unidad y la solidaridad.
El informe presentado plantea un escenario económico a tres décadas
mejor al actual, con menos paro, menos horas de trabajo, menos economía
sumergida, una menor brecha de PIB respecto a los países europeos más
ricos, mayor productividad, empresas de mayor tamaño o menores
desigualdades.
Sin embargo, en el capítulo de las pensiones
reconoce la presión que el envejecimiento de la población y el aumento
de la esperanza de vida ejercerá sobre el sistema, lo que podría dejar
"obsoleta" la edad legal de jubilación a los 67 años. También
augura el documento que España se verá obligada a cerrar centros
educativos a consecuencia de la pérdida de 800.000 alumnos de aquí a
2050, pero ello también abre la puerta a poder duplicar el gasto por
alumno en infantil, primaria y ESO y pasar de los 4.880 euros actuales a
unos 9.640 en el plazo de 30 años. Respecto a la inmigración, la
estrategia proyecta un saldo migratorio de unas 191.000 personas al año
de aquí a 2050, ligeramente superior al promedio observado entre 1990 y
2019.