MADRID | El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis
Escrivá, ha destacado que el Ingreso Mínimo Vital (IMV) ha llegado en un
año a 300.000 hogares, con 700.000 beneficiarios, superando ya las
cifras de todos los programas de rentas mínimas autonómicas.
Durante en el ciclo sobre fondos europeos organizado por la Agencia EFE y
la consultora KPMG, Escrivá ha subrayado que un año después de su
puesta en marcha esta medida ha conseguido "un efecto redistributivo
manifiesto" con un ritmo de reconocimiento "importante".
"Nosotros ya hemos superado a las rentas mínimas, que han estado
vigentes dos décadas y media, y en 2019 llegaron a 250.000 hogares
perceptores, nosotros en junio llegaremos, estaremos por encima de
300.000, en un año hemos superado todo el conjunto de beneficiarios que
alcanzaron en todo este tiempo las CCAA", ha defendido.
Escrivá ha señalado que aunque este programa se financia con
Presupuestos Generales del Estado se usarán partidas de los fondos
europeos para mejorar su desarrollo en colaboración con comunidades
autónomas y entidades del tercer sector, y ha avanzado que se trabaja ya
en 18 convenios que servirán para diseñar itinerarios de inclusión más
adecuados a las necesidades de cada zona.
También ha destacado que se seguirán analizando los distintos tipos de
prestaciones que existen para "anidarlas e incorporarlas" al IMV. España, ha recordado, es de los países europeos con más gasto en
inclusión en los planes europeos con un 1 % del PIB destinado a ello
tras décadas en las que estas políticas, ha criticado, no han estado en
primer plano. Escrivá ha denunciado en su presentación los elevados niveles de
desigualdad que sufre España, muy por encima del de otros países del
entorno, con una tasa de pobreza del 7 % frente al 2 % de Bélgica o
Alemania, en lo que ha definido como una "realidad descarnada y dura".
El ministro de Inclusión ha subrayado que parte de esta diferencia se
explica, por un lado, por el menor porcentaje de recursos públicos
destinados a reducir la pobreza en España y, por otro, por un peor
funcionamiento de las políticas públicas para atajarla.
También lastra, ha añadido, el "ineficiente" mercado laboral con una
tasa de paro estructural del 14 %, la más alta de Europa, y una
temporalidad del 20 % que dejan precariedad y pobreza.
Durante décadas, ha comparado Escrivá, España ha decido apostar por
tener las mejores infraestructuras mientras que estamos "muy atrás" en
reducir la exclusión social.
"Las preferencias sociales han sido las que han sido durante décadas",
ha añadido el ministro que ha pedido "abrir los ojos a la sociedad" en
esa necesidad de cerrar las brechas de desigualdad. EFE