EFE | Organizaciones
sanitarias, sindicatos y consumidores han firmado un manifiesto en el
que piden el fin del deterioro de la atención primaria de salud (APS) y
en el que exigen que se incrementen sus recursos y se acabe con las
"malas" condiciones laborales del personal, entre otros asuntos.
El manifiesto, divulgado hoy, está firmado por dos organizaciones
profesionales del sector sanitario -la Federación de Asociaciones para
la Defensa de la Sanidad Pública y la Federación Medicus Mundi-, por los
sindicatos CCOO y UGT, y por la organización de consumidores Facua. En el texto se denuncia el "proceso de deterioro" y el "acoso" que
sufre la APS por la desinversión y la privatización que padece desde la
crisis de 2008, una situación que se ha visto agravada por la
"paralización" de la actividad durante la covid, cuando debería haber
estado "bien dotada, organizada y motivada" para el buen control de la
pandemia.
Para los firmantes hay que adoptar una seria de medidas,
entre las que destaca incrementar su presupuesto para que alcance el 25
% de la partida correspondiente al sistema sanitario público.
También demandan que se recuperen las plazas amortizadas desde 2008,
que se incrementen las plantillas para que se ajusten a las demandas de
salud de la población, que exista el compromiso de cubrir todas las
jubilaciones que se van a producir en los próximos años y que se acabe
con la precaridad e inestabilidad del personal.
Paralizar el
proceso de cierre de centros de salud, reabrirlos en horarios de mañana y
tarde, dotarles de medios digitales y recuperar la atención presencial
(lo que conlleva limitar las consultas telefónicas y telemáticas), son
otras de las propuestas que se recogen en el manifiesto de defensa de la
atención primaria de salud.
Nuevas categorías profesionales, orientar la actividad a la
prevención y rehabilitación, y poner sistemas de participación social
son otros "aspectos clave" para recuperar la atención primaria, según
los profesionales, sindicatos y consumidores.
Por ello, exigen un
esfuerzo presupuestario del Gobierno central y de las comunidades
autónomas para responder a los retos que tiene el que consideran el
"primer escalón asistencial" y que es "clave" para resolver más del 80 %
de los problemas de salud de la población y hacer frente a los "nuevos
eventos pandémicos que probablemente vendrán".
Las organizaciones
firmantes hacen un llamamiento a la población y a los trabajadores del
sistema sanitario para que defiendan la sanidad pública, y se
comprometen a "llevar a cabo las actuaciones necesarias para
conseguirlo".