EFE | El nuevo Gobierno ha invitado al Partido Popular (PP) a buscar
pactos en los asuntos importantes, no partidarios, y ha apelado a su
"inteligencia" para alcanzarlos porque, según ha recordado la nueva
ministra portavoz en su estreno en el cargo, estos acuerdos "computan
electoralmente" incluso para la oposición.
La primera reunión del nuevo Gabinete cuya remodelación anunció
Pedro Sánchez el sábado pasado se ha centrado en aprobar acuerdos que
suponen importantes inyecciones de dinero para la educación, la
rehabilitación de viviendas y el impulso al coche eléctrico.
Se ha celebrado después de la tradicional foto de familia en la
escalinata del Palacio de la Moncloa, a cargo del presidente y sus 22
ministros, un equipo mayoritariamente femenino con siete incorporaciones
y cambios en carteras significativas.
Una de ellas es la que ocupa la propia Isabel Rodríguez, que
además de portavoz es titular de Política Territorial en sustitución de
Miquel Iceta, el cual ha pasado a Cultura tras solo medio año en el
cargo y en pleno proceso de reanudación del diálogo catalán.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros,
Rodríguez ha dejado claro que "no ha habido un cambio de dirección"
respecto a Cataluña como podría hacer pensar el relevo de Iceta.
Y ha recordado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez,
"se ha expresado con absoluta claridad en este sentido, se trata de
recuperar la senda de diálogo con el único objetivo claro de mejorar la
convivencia y la tranquilidad a la sociedad catalana".
Un mensaje continuista que ha afianzado al término de su
comparecencia al instar a reflexionar sobre el valor de los acuerdos a
un PP al que el Gobierno lleva meses responsabilizando del bloqueo de la
renovación de los órganos constitucionales.
"El acuerdo siempre es deseable, incluso una oposición
inteligente debería saber que hay acuerdos que computan electoralmente",
ha recalcado.
Y como ejemplo ha considerado que sería "inteligente" que
compartiera el "proyecto de país" del Ejecutivo para impulsar la
economía y que le interesara "que a España le vaya bien" en lo más
importante, al margen de las lógicas discrepancias partidistas.
Sus reflexiones que contrastan con las críticas vertidas hoy
mismo por el líder del PP, Pablo Casado, quien interpreta la última
crisis de Gobierno como "un movimiento de Sánchez a la desesperada".
Isabel Rodríguez ha pasado de puntillas sobre los asuntos más
espinosos abordados en la rueda de prensa, como la posición respecto a
Cuba del socio gubernamental del PSOE, Unidas Podemos, que considera que
el régimen de la isla no es una dictadura tras las protestas callejeras
para pedir democracia.
La ministra eludido pronunciarse bajo el argumento de que no
puede interpretar el ideario de otros partidos, si bien ha expresado la
preocupación del Gobierno por lo que está sucediendo y por los
periodistas que lo cuentan, al tiempo que ha recalcado que España "es
una democracia plena".
Tampoco ha querido aclarar si apoya a su antecesor, Miquel
Iceta, respecto a un posible referéndum para el autogobierno en
Cataluña, y ha dejado claro que en ningún caso actuará como portavoz
"interpretando las opiniones de los ministros".
Junto a ella han comparecido la nueva ministra de Educación,
Pilar Alegría, encargada de explicar el reparto entre las comunidades
autónomas de 1.185 millones de euros destinadas a educación, y la
titular de Industria, Reyes Maroto, para reseñar los l4.295 millones
dedicados a promocionar el vehículo eléctrico.
Una agenda muy económica y centrada en la recuperación que
figura como enseña de ese nuevo equipo encargado, ha dicho, de "liderar"
el plan que, gracias a los fondos europeos, permitirá no solo inyectar
inversiones sino "acometer reformas que garanticen el desarrollo futuro
de nuestro país".
Rodríguez ha aludido en varias ocasiones a la "ilusión" del
actual Gabinete de Sánchez, a sus "energías renovadas" para encarar la
recuperación tras un período en que, ha lamentado, "se nos paró el
mundo" por la pandemia, y ha asegurado que además de contar con
"recursos" para lograrlo también tiene el "apoyo social".