Una constructora coruñesa, con presencia en otros sectores como el energético o los medios de comunicación, está a punto de convertirse en máximo accionista de una de las inmobiliarias que cotizan en el IBEX. La operación supone un desembolso de 10.000 millones del ala. No es la única sorpresa que va a dar la constructora coruñesa, al loro.