PARÍS | Los
candidatos a la presidencia francesa que han pasado a la segunda ronda,
Emmanuel Macron y Marine Le Pen, se lanzaron este martes a la caza de
los siete millones de electores que votaron el domingo por el
izquierdista Jean-Luc Mélenchon, cuya movilización puede cambiar el
resultado de la elección del 24 de abril.
Después de viajar ayer la cuenca minera del norte, principal bastión de
Le Pen, y criticar el "separatismo islamista" haciendo mayor hincapié en
el refuerzo de la seguridad, caladero de votos de la ultraderecha,
Macron viajó este martes a Alsacia, donde Mélenchon quedó en cabeza en
las grandes ciudades de Mulhouse y Estrasburgo. EFE