MADRID | En
España, un estudiante que es acosado por sus compañeros pierde entre
tres y cuatro meses de aprendizaje en Ciencias y entre 4 y 5 meses en
Matemáticas y Lectura con respecto a aquellos que no han sufrido esta
forma de violencia en el ámbito escolar, según un informe de Fundación
Alternativas, presentado hoy.
Teniendo
en cuenta que un año escolar dura 10 meses en España, un niño acosado
pierde entre 30 % y 40 % de educación en Ciencias y entre 40 % y 50 % en
Matemáticas y Lectura.
Elaborado
por Mauro Mediavilla, profesor de Economía Aplicada de la Universitat
de València e investigador asociado del Instituto de Economía de
Barcelona, y la profesora de Economía Gisela Rusteholz, el estudio se
centra en la prevalencia del acoso y su relación con variables como el
género y el tipo de centro, además de cuantificar su impacto sobre los
resultados de la prueba del Programa para la Evaluación Internacional de
Estudiantes (PISA, 2018).
Para
ello analiza una muestra de casi 36.000 estudiantes de 15 años (la
mayoría de 4º de la ESO), la probabilidad de ser acosados en base a
variables personales y de contexto y compara los resultados en
Matemáticas, Ciencias y Lectura entre el grupo victimizado y el que no.
Sus
resultados prueban la relación causal entre el acoso y el rendimiento
académico y revelan la importancia que un problema como este puede tener
para quien lo padece.
El
acoso se erige como "un obstáculo más en el proceso de
enseñanza-aprendizaje", que puede generar un rendimiento académico más
pobre y conducir, a corto plazo, al incremento en las tasas de
absentismo, fracaso o abandono escolar prematuro, advierte.
De
ahí que los autores del estudio de la Fundación Alternativas consideren
imprescindible no subestimar el problema y dedicar mayores esfuerzos a
diseñar políticas que permitan la detección precoz de este fenómeno, que
"sigue propagándose" pese a los esfuerzos para visibilizarlo y
corregirlo.
Sus
consecuencias son múltiples: baja autoestima, depresión, ansiedad,
miedo a asistir a clases, sumisión, empeoramiento del rendimiento
escolar, dificultades de aprendizaje e integración escolar, altos
niveles de soledad, pensamientos suicidas o suicidio consumado.
Los
alumnos que han sido agredidos al menos algunas veces en los últimos 12
meses siguen siendo mayoritariamente chicos, especialmente cuando se
trata de burlas (la forma de violencia más común), agresión física,
destrucción de objetos de los compañeros y amenazas. Sin embargo, los
rumores (la segunda forma más frecuente) lo sufren sobre todo ellas.
Según
el índice de acoso construido a partir de las preguntas de PISA, el
16,8 % de los estudiantes en España ha sido víctima de violencia al
menos varias veces al mes o más durante los 12 meses previos a esta
prueba. De
este 16,8 %, el 51 % son chicos y el 49 % chicas. Al analizar por tipo
de acción, además de identificar que las formas más comunes son las
burlas y los rumores, es posible ver diferencias relevantes en el
género, siendo el "bullying" físico prioritariamente masculino y los
rumores más habituales entre las chicas.
Por otro lado, no hay diferencias significativas entre centros públicos y privados. Por
comunidades, se observa una leve diferencia en la presencia del acoso
escolar. Asturias, Castilla y León, Andalucía y Canarias son los
territorios con un mayor número de estudiantes que han sufrido esta
violencia en el entorno educativo durante los últimos 12 meses.
En el lado opuesto, las regiones con menor prevalencia son Galicia, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Melilla y Ceuta. En
Matemáticas, un alumno acosado rinde entre 15 y 19 puntos menos que uno
que no lo es; en Ciencias, la diferencia es de entre 11,2 y 15,05 puntos
negativos; y en Lectura, de entre 14,8 y 18,42 puntos.
Si
se considera que, en promedio, una diferencia de 40 puntos PISA entre
chicos educados en el mismo contexto representaría 10 meses de educación
formal en España (un curso escolar), los valores anteriores
representarían 3 meses (30%) menos de educación formal en Ciencias y
hasta 4 meses (40%) menos de educación formal en Matemáticas y Lectura. "Estas cifras no deben ignorarse, teniendo en cuenta que serían
consecuencia únicamente del acoso escolar y que estas mismas diferencias
pueden prolongarse o, incluso, acumularse a lo largo del tiempo". EFE