Los socios del Gobierno bipartito, PSdeG y BNG, rechazaron una propuesta del PPdeG para modificar el impuesto de sucesiones y donaciones que llevaría a su práctica desaparición en unos años porque consideran que sólo afecta a una "minoría social" de grandes fortunas. En concreto, explicaron que un 20 por ciento de la población paga este impuesto, aunque sólo un 10 por ciento "o soportan" realmente, ya que aportan el 70 por ciento de la recaudación. Socialistas y nacionalistas también recordaron que la Xunta ya prepara una reforma de este tributo, que es de titularidad estatal aunque está cedido a la comunidad. Según informó la diputada del BNG María Xesús Vega la modificación llegará al Parlamento para su tramitación en enero de 2008, y ese será el momento para "debater as posturas de cada grupo" y no de manera inmediata, como propone el PPdeG, siguiendo "unha estratexia político partidista que non podemos compartir". El diputado del PSdeG Xaquín Fernández Leiceaga puso de manifiesto que la proposición de ley que presentó el grupo de la oposición dejaría a la Hacienda gallega "con menos do 10 por cento do rendemento actual, e incluso o reduciría ao 5 por cento". Por eso, abogó porque la reforma de este impuesto se haga tanto a nivel gallego como español, para que haya una "harmonización" a nivel estatal que elimine diferencias entre comunidades. En todo caso, para Leiceaga el camino no es la eliminación del impuesto al igual que "a solución para unha ferida non pode ser a amputación do membro". A una situación "máis vulnerable" de Galicia con respecto a las autonomías en las que ya no existe este impuesto aludió el coordinador de Economía del PPdeG, Xosé Antón Orza, para defender una supresión del mismo. Aseguró que a día de hoy el impuesto de sucesiones es mínimo en las comunidades País Vasco, Navarra, Madrid, Valencia, Cantabria, Castela León y La Rioja, mientras que otras, como Cataluña, ya anunciaron medidas de esta dirección, por lo que son autonomías más atractivas para la actividad empresarial. De hecho, en la práctica, la mitad de la población española ya está libre de este gravamen, afirmó. En una entrevista en Radio Líder, el ex conselleiro popular de Economía instó a aprovechar la buena evolución del nivel de ingresos de la Administración para ?modular? el impuesto de sucesiones. El objetivo, aclara, es evitar que el empleo, la competitividad y la convergencia se resientan porque las posibles inversiones en Galicia se derivan a otras comunidades donde esta tasa está casi eliminada. Aclara Orza que la mitad de los españoles pagan menos impuestos que los gallegos, y la otra mitad no paga más, por lo que pide que se corrija esta situación. Los populares no son partidarios de la eliminación absoluta del impuesto de sucesiones y transmisiones, pero sí que se aplique con equidad porque ahora ?prácticamente lo pagan sobre todo las clases medias?, algo que no le parece justo. Orza defiende además la ?oportunidad? de la reforma, porque los cambios que prevé el bipartito para 2008-2009 harían perder un tiempo muy valioso en términos de ?competitividad?. "Necesario" Tanto el PSdeG como el BNG defendieron la existencia del impuesto de sucesiones y donaciones, un gravamen directo que "non afecta á maioría da sociedade", indicó María Xesús Vega. Considera que favorece la cohesión social y la equidad en la carga tributaria, por lo tanto "ten todo o sentido do mundo e é moi necesario", aseveró, e insistió en que la mayor parte de la población "non o paga". Leiceaga también destacó que "os asalariados e as clases medias quedan na práctica á marxe do imposto", ya que no hay que tributar por la casa familiar que se recibe como legado, ni por la empresa o la explotación agrícola. Afirmó que los que pagan este impuesto son "os que teñen riqueza e propiedades á marxe da actividade productiva, como os grandes rendistas e as grandes fortunas". Además, dijo que, al contrario de lo que argumenta el PPdeG, "non afecta á deslocalización empresarial".