El jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, atribuyó la ruptura del alto el fuego de ETA a "los más descerebrados" de la banda, que está en un momento de debate interno cuya salida es impredecible, según comentó a los portavoces de los grupos minoritarios con los que se reunió en el Congreso. En estas conversaciones, según fuentes parlamentarias, Zapatero se mostró tranquilo y les transmitió seguridad, e incluso expresó cierto optimismo ante algunos aspectos de la situación, como el aislamiento internacional de ETA y el frente común político que se está conformando para abordar el desafío del fin de su tregua. No obstante, las fuentes señalaron que el presidente admitió que el Ejecutivo está trabajando con todas las hipótesis respecto al tipo de reacción violenta que pueda adoptar la organización terrorista, para lo cual se ha reforzado la seguridad en aquellos ámbitos que tienen más posibilidad de convertirse en objetivos. El ambiente de unidad de todas las fuerzas políticas es, para el jefe del Ejecutivo, uno de los principales valores de la situación actual y confió en que se mantenga en el tiempo, más allá de las coyunturas políticas, siempre según la reconstrucción de sus conversaciones. Las fuentes relataron que, para Zapatero, el otro gran punto débil de la banda armada es que están "más aislados que nunca" en el ámbito internacional y no tienen ni siquiera el respaldo que antes les prestaban formaciones independentistas o de extrema izquierda. Esta falta absoluta de apoyo a la actividad terrorista de ETA ha sido verificada en las últimas semanas por los servicios de información, tanto en Europa como en América. Respecto a la operatividad actual de la banda, los dirigentes de los partidos no abordaron este aspecto con mucho detalle con Zapatero, pero concluyeron con él que, al igual que ocurrió con el atentado de la T-4, que nadie esperaba, ahora es muy complicado predecir qué van a hacer los terroristas para cumplir sus amenazas. Reunión con el BNG Dentro de la ronda de reuniones mantenida por Zapatero, el portavoz del BNG en el Congreso, Francisco Rodríguez, lamentó "profundamente que esta oportunidad única" de diálogo fuese "desaprovechada" por ETA. Rodríguez apostó por la unidad política frente al terrorismo, pero para ello pidió unos principios políticos que hay que respetar, como que no se utilice como "arma arrojadiza, y menos en las campañas eleitorales?. Por último, el diputado nacionalista recalcó que en el contexto de precampaña electoral en la que nos encontramos, no es lo más "adecuado" recuperar o gestar un nuevo pacto antiterrorista. Propuesta del PNV Desde el PNV, su portavoz en el Congreso, Josu Erkoreka, abogó por mantener vigente la resolución parlamentaria de 2005 que abre la vía al final dialogado del terrorismo y los contactos periódicos entre el Ejecutivo y los grupos parlamentarios para intercambiar información sobre esta cuestión, ya que, a su juicio, no tendría sentido forzar ahora un nuevo pacto antiterrorista, habida cuenta de la "dificultad" para lograr el consenso en torno a un texto. Erkoreka, quien calificó de "amable, cordial y fructífera" su charla con Zapatero, explicó que durante la misma se hizo un análisis retrospectivo de lo ocurrido desde que ETA declaró su alto el fuego permanente en marzo de 2006 hasta que formalizó su ruptura la pasada semana, y otro prospectivo sobre cuál debe ser la respuesta ante la nueva situación. El portavoz de los nacionalistas vascos rehusó dar detalles cuando se le preguntó qué le contó Zapatero en la parte "retrospectiva" de su conversación en aras de la "discreción" y centró su explicación en qué había que hacer, a su juicio, a partir de ahora.