MADRID | 19 en el Supremo, 32 en Tribunal Superiores, 20 en Audiencias Provinciales y uno en la Audiencia Nacional son los 72 nombramientos pendientes en la Justicia, que arranca el año en números rojos, sin perspectiva de paliar esta situación y con el pesimismo instalado en la carrera: «Solo podemos ir de mal en peor».
El alivio que trajo consigo el nombramiento hace una semana de César Tolosa y María Luisa Segoviano como magistrados del Tribunal Constitucional tras seis meses de bloqueo hurga en la herida del Supremo, pues con la designación del primero se suma una vacante más en el alto tribunal que, como las 18 anteriores, no será cubierta.
Resulta que el goteo es incesante, pues el nombramiento de Tolosa, hasta entonces presidente de la Sala de lo Contencioso, coincidió con la jubilación de Octavio Herrero, magistrado de la misma sala.
Y a ello se suma la interinidad de dos de sus cinco presidencias de sala, ya que la salida de Tolosa es posterior a la de Segoviano, que se jubiló el pasado noviembre siendo presidenta de la Sala de lo Social. Precisamente a ambos les une la misma fatalidad en su salida del tribunal, pues dejan sus salas bajo mínimos: lo Contencioso con 22 de 33 magistrados, un tercio menos, y lo Social con 8 de 13. Leer más