MADRID | El debate para convalidar la reforma socialista de la ley del sólo sí es sí, con el previsible voto en contra de Unidas Podemos, y la nueva ley de paridad que aprobará el Gobierno centran la semana política del 8M, en la que también se pedirán explicaciones al PSOE por el caso Mediador.
Todo esto sucederá justo en la víspera de la celebración del Día Internacional de la Mujer, que los dos socios de gobierno celebran con grandes discrepancias sobre todo a cuenta de los cambios que ha propuesto la parte socialista del Ejecutivo a la ley de Irene Montero para atajar las rebajas de penas a agresores sexuales que se han producido en algunos casos.
Ya suman 721 reducciones de penas, que han supuesto al menos 74 excarcelaciones, según los últimos datos facilitados por el Consejo General del Poder Judicial, una cifra que cae como una losa sobre el PSOE en un año electoral y de ahí la proposición de ley que han planteado sin contar con Unidas Podemos.
Esta iniciativa introduce la violencia y la intimación como un subtipo agravado y retoca algunas penas, lo que para los morados es prescindir del consentimiento y volver al Código Penal de La Manada. Y por eso no van a pasar, aunque siguen pidiendo al PSOE que se reúna con Igualdad para llegar a un acuerdo antes del martes.
Pero salvo sorpresas, no habrá acuerdo y todo apunta a que el PSOE sacará adelante la votación con el PP y Vox, algo intolerable para Unidas Podemos, además de Cs, PNV y PDeCAT. Aunque esto ha provocado uno de los choques más serios entre los dos socios, ambos están determinados a no romper la baraja y agotar la legislatura. Leer más