REDACCIÓN | El último bloque de la reforma de pensiones afronta este jueves su convalidación en el Congreso de los Diputados, un trámite que previsiblemente superará con éxito con el apoyo de los habituales socios parlamentarios del Gobierno de coalición.
La reforma, centrada en mejorar los ingresos del sistema y garantizar la suficiencia de las pensiones, cuenta con el visto bueno de la Comisión Europea y de los sindicatos, mientras que la patronal se opuso a unos cambios que conllevan mayores costes empresariales vía subida de cotizaciones, fundamentalmente para los salarios más elevados.
El real decreto ley incluye también cambios en el periodo de cómputo (los años de vida laboral que se usan para calcular la pensión inicial), que el ministro de Inclusión, José Luis Escrivá, terminó encajando con una fórmula dual que permitirá elegir entre los 25 años vigentes o ir ampliando progresivamente hasta 29 pudiendo descartar los dos peores.
Esta solución desbloqueó uno de los puntos más complejos de la negociación, ya que tanto Unidas Podemos como otros grupos parlamentarios y los sindicatos se oponían a una extensión de este elemento tal y como pretendía inicialmente Escrivá. Leer más