REDACCIÓN | La Policía portuguesa ha descartado hoy que el ataque perpetrado este martes en el Centro Ismaelí de Lisboa, que se cobró dos vidas y dejó un herido de gravedad, responda a un acto terrorista y ha apuntado a un brote psicótico del agresor como causa del suceso.
El director nacional de la Policía Judicial (PJ) lusa, Luís Neves, informó hoy de que “está prácticamente apartada” la sospecha de que se trate de un acto con motivación religiosa tras “mapear la vida” del agresor, de nacionalidad afgana, tanto en su país de origen como en Grecia -donde estuvo en un campo de refugiados- y en Portugal, donde reside desde 2021.
“Hay respuestas que todavía nos faltan, pero lo esencial es que no hay ni un solo indicio que apunte a un acto de naturaleza terrorista. Todos los otros indicios apuntan a un acto de naturaleza común”, afirmó Neves, quien insistió, en rueda de prensa, en que no hay señales de “radicalización religiosa”.
El titular de la PJ se inclinó por un brote psicótico del agresor, aunque todavía es necesario, puntualizó, realizar un estudio psiquiátrico al detenido, que continúa ingresado en un hospital tras la intervención a la que fue sometido este martes por el disparo que recibió de la policía durante el ataque.
Neves recordó que el agresor tenía un “modus vivendi occidentalizado” y llevaba a sus tres hijos (de entre 4 y 9 años) a una escuela sin los “grilletes de una educación radicalizada”. Leer más