REDACCIÓN | Los países cuyo déficit público supere el 3 % del PIB, como es el caso de España actualmente, tendrán que acometer ajustes presupuestarios mayores que el resto y en caso de incumplimiento persistente se enfrentarán a multas cada seis meses que se acumularán hasta que adopten “medidas efectivas”.
Así consta la propuesta legislativa para la reforma del Pacto de Estabilidad y Crecimiento que la Comisión Europea presentó este miércoles tras meses de negociaciones entre los Estados miembros a nivel político y cuatro años de suspensión primero por la pandemia y después por la guerra de Rusia en Ucrania.
De hecho, Bruselas admite que la reforma persigue adaptar el marco presupuestario de la UE a la “heterogénea” posición fiscal de los países, cuyas deudas se han disparado en los últimos años, y también dejar espacio para que puedan acelerar las transiciones verde y digital.
El nuevo marco pone el acento en una mayor flexibilidad para los Estados miembros, que elaborarán sus propios planes presupuestarios con un solo indicador como base: el gasto primario neto, que excluye los intereses de la deuda y las prestaciones por desempleo. Leer más