REDACCIÓN | La eutanasia supuso en 2022, primer año completo con la prestación efectiva, menos del 0,07 % del total de fallecimientos registrados en España, cifra que esconde grandes disparidades entre comunidades y muy alejada de las de otros países donde el derecho a la muerte asistida está consolidado y donde representa entre el 1 y el 4 % de las defunciones.
El balance presentado por la asociación Derecho a Morir Dignamente este jueves, en vísperas de cumplirse dos años de la entrada en vigor de la ley de la eutanasia el 25 de junio, sitúa a Navarra, Cataluña, La Rioja y País Vasco a la cabeza, con más de una eutanasia por cada mil fallecimientos (0,1 %); y a Murcia, Galicia y Extremadura a la cola, con una incidencia diez veces menor.
No hay todavía datos oficiales de las eutanasias realizadas en estos dos años. Sanidad ha contabilizado 338 casos hasta el pasado diciembre, aunque precisa que no son cifras consolidadas; y DMD, a partir de la información recabada de diversas fuentes autonómicas, eleva la cifra a unas 370, tras alrededor de un millar de peticiones. Leer más