REDACCIÓN | La retribución flexible -parte del sueldo que no se cobra en efectivo, sino en forma de productos o servicios de uso diario- permite al empleado percibir un mayor emolumento para hacer frente a unos gastos abultados por la inflación, sin incrementar el coste salarial para su compañía.
“Los beneficios sociales o la retribución flexible desempeñan un papel determinante en la batalla contra la inflación”, defiende convencido Stanislas De Bourgues, consejero delegado para España de Edenred, una de las mayores empresas que facilita este tipo de remuneraciones.
En una entrevista con EFE, el directivo explica que la retribución flexible permite al empleado destinar una parte de su sueldo a gastos cotidianos como el almuerzo, la guardería o el transporte público.
Al ser pagados por este sistema, quedan exentos de las retenciones del IRPF y, por lo tanto, “el trabajador saca más partido a su salario, aumenta su poder adquisitivo y le permite incrementar su salario neto anual, al tiempo que no aumenta los costes salariales para la empresa”, explica De Bourgues. Leer más