REDACCIÓN | Los contratos de muy corta duración, los que duran menos de 7 días, han caído a mínimos tras la entrada en vigor de la reforma laboral que restringió el uso de modalidades temporales y una penalización al uso de acuerdos laborales de menos de un mes.
Según el detalle de la estadística del SEPE, entre enero y junio de este año se han firmado en España 1,5 millones de contratos de esta duración, en cifras mínimas de la serie, un 18 % menos que el año pasado y la mitad de los 3 millones de acuerdos laborales que no llegaron a la semana de duración en 2019, ejercicio de actividad normal prepandemia ya que en 2020 y 2021 la actividad se vio afectada por las distintas olas del virus.
En general, el descenso en el número de contratos es una de las consecuencias de la entrada en vigor de la reforma laboral -vigente desde enero de 2022 aunque con efectos plenos desde abril de ese año- y que redujo las modalidades y supuestos para sellar contratos temporales impulsando la firma de indefinidos. Junto a esto, la reforma introdujo una penalización, en forma de sobrecotización para los empresarios por los contratos laborales de menos de treinta días. Leer más