REDACCIÓN | Las rebajas, ajustes y deducciones en el IRPF aprobadas por las distintas comunidades autónomas han restado 1.677 millones de euros de recaudación en los siete primeros meses del año, según el último informe de recaudación publicado por la Agencia Tributaria.
Varias regiones aprobaron cambios en el tramo autonómico del IRPF a finales del pasado año, ya sea para deflactar la tarifa -ajustarla a la inflación-, rebajarla o introducir nuevas deducciones, en ocasiones con efecto retroactivo para todo 2022, lo que se ha reflejado con intensidad en los datos de recaudación de julio porque ese mes recoge parte del resultado de la campaña de la renta.
Estas modificaciones fueron “de mayor calado” que lo habitual y “muy extendidas entre las distintas comunidades” -casi todas hicieron algún cambio ante el entorno de alta inflación y la cercanía de las elecciones autonómicas y municipales-, lo que disparó el impacto hasta los 1.677 millones de euros en los siete primeros meses del año.
La mayor parte del impacto, 1.366 millones, se enmarca en el incremento de los mínimos que aplica el impuesto o en la rebaja de tipos, mientras que los 311 millones restantes se deben al aumento de las deducciones. Leer más