REDACCIÓN | Casi una de cada tres reclamaciones que los clientes presentaron ante el Banco de España en 2022 estaba relacionada con operaciones de pago supuestamente fraudulentas, una temática que se consolidó como el asunto más recurrente por segundo año consecutivo tras duplicar su volumen en esos doce meses.
De acuerdo con la memoria publicada este viernes por el organismo, durante 2022, uno de los ejercicios de “mayor actividad” en los últimos diez años, el Banco de España tramitó 34.146 reclamaciones, un 0,5 % menos en comparativa interanual, relacionadas, principalmente, con estas operaciones de presunto fraude y comisiones de mantenimiento en cuenta corriente, que crecen en detrimento de las motivadas por préstamos hipotecarios.
Un 47,4 %, equivalente a 16.178 expedientes, alcanzó la fase de informes (8.454, de los cuales fueron 4.187 favorables a la entidad; 3.481, al cliente, y 786, sin pronunciamiento), allanamientos y desestimientos (7.724). El resto se inadmitió por información incompleta, traslado a otros organismos, remisión al servicio de atención al cliente u otros.
El porcentaje de rectificaciones se elevó nueve puntos porcentuales, al 83,7 %, máximo en el último quinquenio, debido al repunte de los allanamientos por parte de las entidades. Aunque la regulación del procedimiento no tiene entre sus finalidades el resarcimiento de un eventual perjuicio económico, en estos expedientes se ha tenido la constancia de la devolución de más de 6 millones de euros, prácticamente el doble que hace dos años.
Una cuantía -sobre el papel, la más elevada de la última década- que hay que interpretar con ciertas reservas dada la dificultad al recopilar el 100 % de la información. Al margen de las reclamaciones, cuyo plazo medio de resolución fue de 69 días naturales, se recibieron 50.567 consultas, un 3,3 % más, por el empuje de las escritas. Leer más