REDACCIÓN | La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, cree que la reforma del mercado eléctrico recién acordada por la UE beneficiará directamente a los consumidores, que tendrán precios más estables, aunque reconoce que le hubiera gustado que hubiera más medidas para reaccionar ante un “supuesto de emergencia” como el vivido en 2022.
“Con esta reforma se facilita la estabilidad de los precios” y los inversores verán “con mucha más claridad la garantía de retorno gracias a los contratos a largo plazo”, ha defendido en conversación con EFE tras el acuerdo entre el Parlamento Europeo y la Comisión para una reforma del mercado eléctrico comunitario.
Esa reforma autoriza la intervención en el mercado minorista en supuestos de emergencia, aunque la ministra reconoce que le hubiera gustado que hubiera más medidas “en esa capacidad de respuesta inmediata” ante ese tipo de situaciones.
No obstante, ha dicho que es bueno que “ésto esté previsto de antemano, por anticipado”, y que, además, quede perfectamente justificado que “haya una intervención, cuando la Comisión Europea (CE) y el Consejo consideren que se dan las circunstancias de emergencia que nos permitan intervenir para proteger a los consumidores”.
La reforma facilita la estabilidad de los precios
Asimismo, ha destacado que la reforma facilita la estabilidad de los precios y “los inversores verán, con mucha más claridad, la garantía de retorno”, con los contratos a largo plazo y los contratos por diferencias (CfD).
Gracias a ello, “se animarán más a invertir en tecnologías que pueden tener costes variables muy distintos y que con el sistema actual, salvo que lo hicieran por su cuenta, tenían difícil garantizar ese retorno”. También ha dicho que la reforma proporcionará a consumidores industriales y domésticos mayor estabilidad en los precios, y también se verán beneficiados por los contratos por diferencia (CfD).
Los gobiernos podrán proteger a los consumidores
Ha explicado que, en los casos en que con los CfD se generen más ingresos para el sistema, los gobiernos podrán dedicarlos a proteger a los consumidores y a reducir los precios de la electricidad en hogares e industrias, algo que hasta ahora no era posible hacer sin que hubiera un control previo por parte de la CE.
Asimismo, ha destacado que en el acuerdo de reforma se recoja, por primera vez, una definición de pobreza energética e instrumentos que hacen que todos los países deban contar con sistemas de protección de los consumidores y prohibiciones de corte de suministro eléctrico a los vulnerables. Leer más