Los equipos de rescate recuperaron 32 cuerpos de un autobús que quedó sepultado esta semana por un alud en una zona montañosa del centro de México y concluyeron sus tareas al considerar que ya no hay más restos humanos en el lugar. Los cadáveres, entre ellos los de cuatro niños, fueron recuperados de entre toneladas de tierra y piedras que enterraron al vehículo el miércoles cuando circulaba por una sinuosa carretera en la sierra del central estado de Puebla, en una zona de difícil acceso. "Con los perros especialistas en labores de rescate no se encontraba ya nada en la zona y decidieron (las autoridades) terminar estas labores", dijo a la cadena Televisa Javier López Zavala, portavoz de la Secretaría de Gobernación, de la que depende Protección Civil. Tampoco había familiares reclamando cuerpos y los restos del autobús habían sido retirados, agregó. Sin embargo, algunos miembros del equipo de rescate realizaban un censo en los pueblos cercanos al lugar del accidente, en su mayoría comunidades indígenas, para saber si tenían algún familiar desaparecido. En ningún momento hubo una cifra precisa de los pasajeros, pero el jueves se especulaba con que alrededor de 60 personas viajaban en el autobús. El accidente ocurrió en plena temporada de lluvias, lo que suele provocar deslizamientos de tierra en una de las zonas más montañosas y elevadas de México. La carretera donde ocurrió el desastre quedó inhabilitada por tiempo indefinido y existe la posibilidad de que sea desviada hacia otra zona.