La puesta en marcha de actividades y servicios complementarios es una de las prioridades que se ha marcado la Consellería de Innovación e Industria para dotar de una mayor demanda y de un mayor grado de ocupación al turismo rural gallego. Lo aseguró este lunes el conselleiro Fernando Blanco en su intervención en el seminario "Elaboración e promoción de produtos do turismo rural", organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Blanco explicó, en este evento, que aunque la oferta de casas de turismo rural en Galicia se multiplicó por cuatro en la última década (pasó de 134 a 526, lo que se traduce en 6.200 plazas de alojamiento), el modelo de turismo rural gallego no está finalizado, pues hay que incidir en una labor continuada de promoción turística. Los datos que se manejan actualmente evidencian, aseguró, que la oferta es suficiente y no necesita ser ampliada. No obstante, Blanco recordó que la evolución de la oferta no se hizo paralela o en consonancia con la demanda, dado que la ocupación de las casas de turismo rural sigue manteniéndose en índices bajos. Esto es, que la ocupación es en Galicia del 17% frente al 21% de media estatal, la estancia media de los viajeros es de dos día (tres en el Estado) y existe una importante estacionalidad en la ocupación (en agosto y los puentes de Semana Santa y Navidad). A tenor de estos datos, Blanco considera que las políticas desarrolladas hasta 2005 ocasionaron un crecimiento de la oferta de turismo rural, pero esta no fue acompañada de una planificación de zonas, de modo que algunas se saturaron y otras comarcas tienen capacidad para albergar nuevas casas. Este año, la Consellería destinó 4,8 millones de euros a ayudas que contemplan medidas concretas para impulsar la creación y comercialización de paquetes turísticos en el rural. Concretamente, para acondicionar y señalizar rutas turísticas, patrimoniales y naturales; para usar las nuevas tecnologías en la promoción, para infraestructuras de actividades como la hípica, o para actividad náuticas, fluviales o de deporte de aventura. Lo importante, a juicio de Blanco, es aprovechar la dotación de infraestructuras de turismo rural y dar nuevas lecturas que no consistan exclusivamente en ofrecer a los clientes un bonito alejamiento en el campo.