PORTUGAL / AKIRA NUÑEZ | Portugal se mantiene hoy bajo vigilancia meteorológica ante la previsión de nuevas lluvias intensas y un descenso significativo de temperaturas en varias regiones del país. El Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera (IPMA) ha activado avisos amarillos en distintos distritos del norte y centro, alertando sobre precipitaciones persistentes y posibles acumulaciones en zonas urbanas.
Tras los temporales registrados en semanas anteriores, el suelo continúa saturado en varias áreas, lo que incrementa el riesgo de inundaciones puntuales, deslizamientos de tierra y complicaciones en la red vial. Las autoridades de Protección Civil han pedido especial precaución a conductores y residentes en zonas próximas a ríos y laderas.
En las regiones más altas del interior norte, se prevé además un descenso térmico que podría traer episodios de nieve en cotas elevadas, mientras que en el litoral se esperan rachas de viento moderadas que podrían afectar a la actividad marítima.
Los servicios municipales permanecen en alerta preventiva, especialmente en distritos como Braga, Vila Real y Viseu, donde ya se registraron incidencias durante los últimos episodios de mal tiempo. Las autoridades recomiendan evitar desplazamientos innecesarios durante los momentos de mayor intensidad de lluvia y mantenerse informados a través de los canales oficiales.
Este nuevo episodio meteorológico vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de determinadas infraestructuras frente a fenómenos climáticos cada vez más frecuentes e intensos, en un invierno que ha estado marcado por una notable inestabilidad atmosférica en la Península Ibérica.
Desde Galicia, donde también se esperan condiciones similares, el seguimiento de la evolución meteorológica en el norte portugués resulta de especial interés debido a la intensa movilidad transfronteriza.