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José Manuel López García
Ernesto González Valdés
Internacional

FRANCIA

El testimonio de su ex brazo derecho abre una grieta en la defensa de Sarkozy

14-04-2026 19:19:59
Nicolas Sarkozy.

REDACCIÓN | El cuarto y último día de interrogatorio del expresidente francés Nicolas Sarkozy en el proceso en apelación por la financiación con dinero libio de la campaña que en 2007 le condujo al Elíseo estuvo marcado por el testimonio de su antiguo brazo derecho, Claude Guéant, que abre una grieta en su línea de defensa. 

Ausente en el juicio por enfermedad, el que fuera jefe de gabinete de Sarkozy desde 2002, el escudero leal en todas sus aventuras gubernamentales, incluida la presidencia, envió un mensaje escrito en el que dejó claro que no tiene intención de convertirse en el cabeza de turco del que durante años fue su jefe. 

Un testimonio inesperado que desestabilizó al expresidente, visiblemente molesto por las preguntas del abogado de Guéant, al que en los tres días previos había tratado de colgar las sospechas que en primera instancia le valieron una condena a cinco años de cárcel y un breve paso por la prisión de tres semanas. 

Sarkozy afirmó desconocer la vida personal de su brazo derecho y confesó su «estupefacción» cuando a la lectura del caso supo que había recibido ingentes cantidades en metálico del régimen libio a través del intermediario Ziad Takieddine, por lo que en primera instancia fue condenado a una pena mayor, seis años de prisión, aunque por su elevada edad esquivó los barrotes. 

El expresidente buscaba así distanciarse de su cercano colaborador, que en 2005 mantuvo un encuentro con el hombre fuerte del régimen de Gadafi, su yerno Abdallah Senoussi, condenado en rebeldía a cadena perpetua en Francia por un atentado terrorista cometido en 1989. 

En ese encuentro, según la sentencia de primera instancia dictada en septiembre pasado, se gestó el «pacto de corrupción» que valió a Sarkozy la mayor de las tres condenas a las que ha sido sentenciado desde que salió del Elíseo. 

Si en el primer juicio el expresidente aseguró poner la mano en el fuego por la honorabilidad de su colaborador, en apelación la puso en cuestión, en buena medida, dijo, porque al entrar en prisión se replanteó muchas cosas. Leer más





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