REDACCIÓN | El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tendrá que poner a prueba su proverbial capacidad de resistencia a partir de ahora tras el varapalo sufrido en Andalucía por su candidata, María Jesús Montero, aunque los comicios también han constatado que su adversario, el PP, sigue muy condicionado por Vox.
La pérdida de la mayoría absoluta por parte de Juanma Moreno era el escenario más temido por los populares, porque el ciclo electoral autonómico que terminaba este domingo desde Extremadura hasta Castilla y León pasando por Aragón, al final se ha caracterizado porque el PP siempre ha precisado de Vox para investir presidentes y después gobernar.
Ante la caída experimentada por los socialistas en Andalucía -donde Montero se ha dejado dos escaños y ha bajado al peor resultado del PSOE en esta autonomía en toda su historia- los socialistas pueden contraponer la dependencia estratégica que el partido de Alberto Núñez Feijóo va a seguir teniendo de la formación de Santiago Abascal.
Precisamente uno de los argumentos más recurrentes de Pedro Sánchez cuando arremete contra el jefe de la oposición, el cual, por su parte, puede exhibir cuatro victorias consecutivas en las autonomías donde ha habido elecciones y de las que los socialistas no han salido nada bien parados, con mucho más voto acumulado a la derecha que a la izquierda. Leer más