PORTUGAL / AKIRA NUÑEZ | Portugal atraviesa una nueva fase de aumento de temperaturas en este mes de mayo, con previsiones de calor por encima de lo habitual en varias regiones del país y preocupación creciente por el riesgo de incendios forestales de cara al verano.
El Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera (IPMA) ha señalado que diversas zonas del interior norte y centro podrían registrar temperaturas elevadas durante los próximos días, acompañadas por condiciones de sequedad que favorecen el riesgo de fuego rural.
Las autoridades de Protección Civil han comenzado a reforzar las medidas preventivas y los planes de vigilancia forestal, especialmente después de los episodios de incendios registrados en años anteriores durante la temporada estival.
Expertos en clima advierten que Portugal continúa enfrentando desafíos relacionados con fenómenos meteorológicos extremos y periodos prolongados de calor, asociados a las alteraciones climáticas observadas en la región mediterránea.
Las autoridades recomiendan precaución a la población, especialmente en actividades agrícolas y forestales, así como evitar quemas y conductas que puedan originar incendios.
Desde Galicia, donde también existe preocupación por las altas temperaturas y el riesgo forestal, la evolución climática en el norte de Portugal es seguida con atención debido a la proximidad geográfica y a las características ambientales compartidas.