REDACCIÓN | El Congreso de los Diputados ha aprobado definitivamente la reforma de las leyes de dependencia y discapacidad sin las principales enmiendas incorporadas por el PP en el Senado y acordadas con algunos grupos.
La reforma amplía los servicios y prestaciones de los dependientes y personas con discapacidad, prioriza la voluntad y circunstancias de cada persona y agiliza los procesos administrativos para el reconocimiento de su situación.
Durante el debate, los grupos que habían consensuado enmiendas en el Senado han criticado que el Gobierno haya vetado algunas de ellas impidiendo su votación en esta fase final, como la de ampliar sin límite de edad la prestación CUME que reciben los padres con hijos con cáncer o enfermedad graves que actualmente se extiende hasta los 26 años.
No obstante, sí se han incluido finalmente algunas de esas enmiendas del Senado en relación con la prestación CUME, para simplificar y agilizar su resolución, la protección de trabajadores autónomos para la prórroga del permiso y para que la escolarización no pueda ser causa automática de pérdida de prestaciones, entre otras.
El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha destacado que la reforma supone una «refundación del modelo de cuidados en España» y ha recordado que gracias al real decreto de financiación convalidado en el Parlamento en julio las comunidades han recibido más de 517 millones de euros adicionales solo en dos meses, que serán un total de 6.200 millones de euros más entre 2026 y 2027.
«Ya no hay excusas: las listas de espera deben reducirse a la mitad en 2027 y desaparecer en 2028. Nuestro compromiso es total y ahora toca que todas las comunidades autónomas remen a favor para hacerlo una realidad», ha aseverado.
En su intervención, Bustinduy ha rehusado entrar «en un choque» con el PP que ha recordado no quiso negociar la ley durante el trámite parlamentario en la Cámara Alta, ni con Vox, al que ha recordado que votó en contra de la reforma en el Congreso y luego aprobó enmiendas en el Senado. Leer más