Los tres grupos parlamentarios mantuvieron un primer contacto para iniciar el proceso de reforma que lleve a la implantación del voto en urna de los emigrantes de cara a las elecciones autonómicas. Aunque persisten las diferencias entre el BNG, que apuesta por cambios de mayor calado, y PSdeG y PP, que sitúan como "prioritario" garantizar el voto directo en el exterior, todos manifestaron sus "boas intencións" para llegar a un acuerdo, tal y como concluyó el conselleiro de Presidencia, José Luis Méndez Romeu. Méndez Romeu, quien fue comisionado por el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, para tratar con los partidos esta cuestión, explicó, tras el encuentro en el Parlamento de poco más de media hora, que dentro de ocho días volverán a reunirse para establecer los límites del debate, y el calendario a seguir con el objetivo de presentar una iniciativa de reforma de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) en el Congreso la próxima primavera, una vez constituídas las nuevas Cortes Generales, para que "teña efectos nas eleccións autonómicas do 2009". El diputado del BNG Iago Tabarés manifestó que después de esta reunión, "parece máis posible" un acuerdo, aunque su partido sigue considerando que sólo el voto en urna "non xustifica a creación dunha comisión" parlamentaria porque se trata de una "reforma cativa" que se puede abordar en "termos técnicos". Los nacionalistas sostienen que hay que ir a una reforma "ampla" sobre el sujeto que tiene derecho a voto, en qué procesos y cómo lo ejercerá, así como reclamar que los emigrantes "computen" a la hora de determinar los escaños. El portavoz parlamentario del PSdeG, Ismael Rego, aseguró que "non negamos a posibilidade de debatir" sobre "como, cando e onde poden votar os emigrantes" pero "o prioritario e principal" es el voto en urna, para establecer "as mesmas garantías" en este ejercicio para los gallegos que están en exterior y los que se encuentran en Galicia. Por su parte, el diputado del PPdeG Aurelio Miras Portugal manifestó una postura muy similar, añadiendo sólo a lo defendido por los socialistas la advertencia de que es mejor "centrarse no posibilismo" y conseguir un "voto garantista", que abordar ahora otras cuestiones, porque "as veces o óptimo é directamente enemigo do bo".