El bipartito vigués aprobó los presupuestos municipales para 2008 -que ascienden a 231 millones de euros- en el transcurso de la sesión ordinaria del pleno, gracias a los votos favorables de PSOE y la abstención del Partido Popular (PP). Durante la reunión municipal, la edil de Hacienda, Raquel Díaz, destacó estos presupuestos como "o maior volumen de investimentos xamais contemplado", especialmente destinado a barrios y parroquias. También se refirió a un "novo goberno" responsable y cohesionado "que presenta en prazo e forma uns orzamentos para crear un novo modelo de cidade", dijo. De modo complementario, el concejal socialista Xulio Calviño Calviño se mostró "precupado" por el "nivel de devaluación" que, a su juicio, están alcanzando los plenos de la corporación "que se moven ao redor de mocións que presenta a oposición", indicó. Se mostró, además, partidario de ofrecer "máis calidade que cantidade" y aclaró que las mociones "non se poden medir ao peso". Por su parte, el teniente de alcalde, el nacionalista Santiago Domínguez Olveira, calificó las cuentas viguesas para 2008 como "equilibradas e competentes" y dijo que dan respuesta "ás demandas históricas que non se viñan atendendo". En este sentido, hizo especial hincapié en que se "prioriza o gasto social, porque queremos elevar a calidade de vida dos cidadáns", manifestó. Mientras, el viceportavoz popular, José Manuel Figueroa, lamentó que las alegaciones presentadas por el PP no tuvieran respuesta. "Nin se nos escoitou nin se nos chamou por parte do goberno para intentar buscar un consenso", criticó, para exponer acto seguido que el presupuesto aprobado "son proxectos que estaban encima da mesa e consensuados cos veciños e agora o que nos sorprende e o cambio de opinión; por que antes non e agora si co mesmo presuposto casi copiado?", preguntó.