El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, volvió a justificar su decisión de ausentarse del pleno del Parlamento para no votar a favor del dictamen de la Comisión de investigación de la Cidade da Cultura, ya que rechaza la "judicialización da vida política" que supone que este documento vaya a ser enviado a la Fiscalía. En la rueda de prensa tras la reunión semanal del Consello, afirmó que "o presidente en situacións relevantes non se sinte atado por nada que non sexa o seu compromiso de lealtade cos cidadáns" y por eso no siguió la disciplina de su partido, que votó a favor del texto. También garantizó que "non hai discordancia nin ningún tipo de crise" en el seno del Gobierno bipartito por su actitud, ni tampoco en el interior de su partido. Posteriormente, puntualizó para que "non se me malinterprete" que sólo se siente atado "polos cidadáns, polas regras de xogo, polos principios e valores que me convirten en presidente, so faltaba" e indicó que fue en defensa de esos principios por lo que ayer no votó el dictamen parlamentario y eso "terá un coste ou terá outro", que es él quien lo tiene que valorar. A su juicio, "hai unha posición do presidente, con todo o dereito a exercela e hai unha posición dos grupos, que deriva da dinámica propia do traballo do Parlamento", justificando de esta manera el voto de su partido a favor del dictamen pactado con el BNG, y "non hai contradicción nen ningún tipo de problema". Presidente "non intercambiable" El titular de la Xunta no teme ningún tipo de castigo o sanción por parte de su partido al haber roto la disciplina de voto, porque considera que hizo "aquelo que debería facer e así o entenderán os cidadáns e os militantes do meu partido". Además, descartó que su actitud pueda abrir la puerta a otros comportamientos similares en diputados del PSdeG, ya que "o papel do presidente da Xunta non é intercambiable con ningún outro parlamentario". Explicó que su criterio en contra de la judicialización de la vida política "era compartido" por "xente moi relevante" de Galicia, pero que el apartado en el que figura la remisión del texto a la Fiscalía "non puido ser modificado no trámite parlamentario" y el grupo parlamentario, que "se sinte obrigado ao acordo" al que llegó anteriormente con el BNG, actuó en consecuencia. Insistió en que una Comisión parlamentaria está para "facer política e investigar políticamente" y los procesos judiciales corresponden "a outro poder", que ejerce la Fiscalía. Así, valoró como "extraordinariamente positivo" que el dictamen sobre la Cidade da Cultura "permita pechar unha etapa con rigor e transparencia" pero insistió en rechazar la remisión del texto a la justicia.