23-04-2008
El juicio contra Unisa Mansaray, natural de Sierra Leona pero afincado en Marín (Pontevedra), acusado de haber violado en 31 ocasiones a sus dos hijas menores de edad, ha quedado visto para sentencia en la Audiencia Provincial de Pontevedra, después de que en su segunda jornada hayan declarado los peritos y forenses que trataron a ambas niñas.
Los informes psicológicos presentados ante el Tribunal indican que el acusado es "una persona normal que no sufre patología psiquiátrica alguna" y en cuanto a las niñas, que en el momento de los hechos tenían 13 y 14 años respectivamente, los forenses indicaron que una de ellas tiene el himen intacto, lo que según aseguraron es "incompatible con los hechos denunciados".
Sin embargo, los psicólogos señalaron que los testimonios de ambas son "altamente creíbles", aunque calificaron como "algo excepcional" que voluntariamente hubiesen seguido manteniendo contacto con su padre.
Por todo ello, el abogado de la defensa, Alberto Fernández Gil, solicitó la libre absolución de su cliente al entender que las niñas realizaron una falsa acusación, denunciando a su padre ?movidas por el resentimiento?, ya que entiende que durante su declaración ambas hablaban de lo "estricto y disciplinado que era su padre en el ámbito familiar, y sin embargo veían en su entorno que otras niñas de su edad tenían una libertad de la que ellas carecían".
Además, esta situación se habría visto agravada según la Defensa porque la novia que su padre tenía en Pontevedra, con la que posteriormente se casó, quería adoptarlas y ?confiaban en que de ese modo podrían huir de la estrictica disciplina paterna?, pero Unisa Mansaray ponía trabas a la adopción, concluyendo que "el resentimiento y el rencor podrían ser una motivación suficiente" para haber realizado estas acusaciones, un extremo que corrobora según Fernández Gil que las niñas mostrasen ?una tranquilidad pasmosa? en el juicio, ?sin ningún tipo de nerviosismo ante la presencia del padre o por tener que recordar unos hechos tan traumáticos como los supuestamente vividos".
El abogado defensor planteó que en caso de condena se le impongan sólo 10 años de prisión, al entender que no se trata de varios sino un delito continuado de abusos sexuales, mientras que por parte de la Fiscalía, Paulino González, mantuvo las acusaciones de 31 delitos de abusos sexuales y el delito de maltrato continuado en el ámbito del hogar, para los que solicita penas que suman 478 años de prisión.
www.galiciadiario.com no se hará responsable de los comentarios de los lectores. Nuestro editor los revisará para evitar insultos u opiniones ofensivas. Gracias