El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, abogó por conjugar el bilateralismo "necesario" entre cada comunidad y el Estado con una negociación "finalmente multilateral" para reformar el sistema de financiación autonómica. Asegura que "se non as contas non pode sair" y que es preciso que todas las autonomías "se senten nunha mesa co Goberno" para revisar el modelo. Para el presidente gallego "é importante non plantexar isto como unha guerra entre comunidades, senón como unha busca de acordo indispensable". Sólo este acuerdo multilaleral "fará posible que o sistema siga sendo un éxito e algo positivo para todos", afirmó. Por eso, apostó por abrir una negociación "serena e estable" para poder plantear la revisión del sistema "con vocación de consenso e acordo". En una entrevista en la Cadena SER, Touriño insistió en que todas las comunidades están de acuerdo en que el actual sistema es insuficiente porque "partimos dunha insuficiencia financeira intensa", con sólo el 22 por ciento de los ingresos mientras que "soportamos o 35 ou 36 por cento do gasto". Así que el desequilibrio es "importante", según el presidente, y es necesario afrontar la reforma del modelo "aínda en momentos difíciles" porque las autonomías "xestionamos partes moi importantes do gasto e da inversión productiva", y por lo tanto "tamén debemos ter unha capacidade obrigada de resposta nesta situación de desaceleración económica". Principios Touriño explicó la propuesta de Galicia ante esta próxima revisión, planteando que el nuevo modelo debe responder a los principios de suficiencia financiera, equidad y aumento de la autonomía o corresponsabilidad. Así, citó entre las necesidades de las comunidades autónomas que hay que abordar, cuestiones como la educación, el creciente gasto sanitario, o las políticas sociales a las que hay que dar respuesta, por lo que "debemos introducir o principio de suficiencia e redistribuir a achega do Estado doutra forma". La Xunta también considera que el sistema debe ser "claramente solidario" para garantizar el principio de equidad que recoge la Constitución, para que "a igualdade de esforzo fiscal, todos os cidadáns poidan acceder a un mesmo nivel de calidade dos servizos". Además, Touriño solicitó un mayor grado de corresponsabilidad y autonomía, ya que aunque "é unha ecuación difícil de equilibrar" se trata de algo que "está na lóxica do propio sistema". En esta línea, considera que las demandas de otras autonomías para atender al crecimiento de la población son "entendibles", pero considera que hay que tener en cuenta otros factores que encarecen la prestación de servicios como la dispersión población y el envejecimiento.